los 144.000

 

Pr. Stephen Bohr.

Traducido y Compilado por Ramón Romero y Ramón Romero hijo.

Si tienen a mano sus Biblias, vayamos juntos al Libro de Apocalipsis 14: 1-5. Dice:
"Miré, y vi al Cordero de pie sobre el monte Sión, y con él 144.000 que tenían el Nombre del Cordero y el nombre de su Padre escrito en sus frentes. Y oí una voz del cielo como el estruendo de muchas aguas, como el estampido de un gran trueno. Sin embargo, era el sonido de arpistas que tañían sus arpas. Cantaban un canto nuevo ante el trono, ante los cuatro seres vivientes y ante los ancianos. Y ninguno podía aprender ese canto sino los 144.000 que fueron redimidos de entre los de la tierra. Estos son los que no se contaminaron con mujeres, porque son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos fueron comprados de entre los hombres por primicias para Dios y para el Cordero. Y en sus bocas no se halló engaño, porque son sin mancha."


Ahora vayamos a Apocalipsis 7: 2-5 y aquí encontraremos otros pasajes que nos hablan con respecto a los 144.000. Estos dos pasajes de Apocalipsis 7 y 14 son las únicas referencias que la Biblia muestra específicamente de los 144.000. Miren lo que dice Apoc. 7 comenzando con el verso 2:
"Entonces vi a otro ángel que subía del este, y tenía el sello del Dios vivo. Clamó a gran voz a los cuatro ángeles, que habían recibido poder de dañar la tierra y el mar, y les dijo: 'No dañéis la tierra, ni el mar, ni los árboles, hasta que sellemos en sus frentes a los siervos de nuestro Dios'. Y oí el número de los sellados: 144.000 sellados de todas las tribus de Israel."


Luego empieza a numerar a las 12 tribus y 12,000 tomados de cada una de ellas.


Ahora amigos, mientras miramos este pasaje necesitamos recordar que estamos estudiando el libro de Apocalipsis, un libro que comunica sus mensajes usando señales, símbolos, etc. Y debemos recordar que este caso no es la excepción. El número 144.000 es un número altamente simbólico: 12 x 12 x 1000. 12 es el número de los escogidos y 1000 el número más alto que el pueblo oriental poseía. Tal vez recordemos frases como "miles de miles", ó "miles de millares", pero básicamente nunca sobrepasó los 1000. Así, el número 144.000 se constituye en un simbolismo. De hecho, recordarán que la Nueva Jerusalén, quien es descrita como la ""Esposa del Cordero", es 144.000 estadios cuadrados. Y cabe exactamente con la explicación que Juan da de la Esposa. La Nueva Jerusalén es la Esposa, 144.000 estadios cuadrados [Apoc. 21: 16, 17].
Al mirar este pasaje necesitamos decidir cuáles son las claves que nos da las Escrituras acerca de los 144.000, literal ó simbólico. Recordemos que debemos ser consistentes. Notemos que en Apoc. 14, leemos que los 144.000 son vírgenes, quienes no se han contaminado con mujeres. Entonces surge la pregunta: ¿Lo tomamos como literal ó simbólico? ¿Entendemos por esto que son vírgenes literales que no se tan contaminado con mujeres? ¿Desde cuando las personas se contaminan con mujeres? Pablo dice en Hebreos 13: 4:
"Honroso es a todos el matrimonio, y el lecho conyugal sea sin mancilla."

Pablo dice que en la relación del matrimonio un hombre no se contamina en ningún sentido literal con la mujer. Estoy convencido que cuando habla de la virginidad me habla en un sentido también simbólico. Los 144.000 son vírgenes simbólicos que no se han contaminado con la mujer de Apoc. 17: 5: "...BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS...". Cuando Jesús dijo, en Mateo 25: 1-2, que el Reino del Cielo es como 10 vírgenes, 5 prudentes y 5 insensatas, nadie lo interpreta en el sentido literal. El término "Virgen" es un termino aplicado a nacido de nuevo, cristianos llenos del Espíritu quienes se han lavado y purificado en la sangre del Cordero.
Cuando la Palabra de Dios las separa (5 prudentes y 5 insensatas) nadie obtiene la idea que sólo 5 vírgenes irán al Reino de los Cielos. Y aún existen personas quienes toman la posición de que solo los 144.000 irán al Cielo. ¡Que idea más ridícula, amigos! Cuando entendemos el simbolismo revelado Jesús afirmó 5 vírgenes a las bodas del Cordero. Y aún lo entendemos bajo el contexto simbólico: 5-el número de la gracia (numerología bíblica "Guimatriá" vírgenes - el nombre de aquellos que han lavado y purificado sus ropas en la gracia salvadora de Dios; sin duda, el número será "una gran multitud cual nadie podía contar" quienes asistirán a las bodas del Cordero, de acuerdo al mismo Juan (Apoc. 7: 9).
Mientras continuamos estudiando este tema, tenemos una serie de claves. 1. Son vírgenes espirituales. La "contaminación con mujeres" no encierra un contexto literal, más bien simbólico, tal como lo expresa Pablo en 2 Corintios 11: 2 al decir.
"..te he desposado...como una virgen casta para Cristo."


Al continuar en la lectura del pasaje, encontramos que tienen "el nombre del Padre escrito en sus frentes" (Apoc. 14:1). ¿Lo tomamos literalmente? ¿Creemos que estas personas literalmente tienen tatuado en las frentes el nombre de Dios? Debemos entender nuevamente el simbolismo que esto representa. Tener el nombre del Padre inscrito en las frentes es tener el carácter del Padre en los corazones y en las mentes. Tener dicho nombre en las frentes da un sentido de pertenencia y que se ha reproducido el pensamiento innato del Padre en sus mentes. Obviamente, no se refería a un tatuaje real, ya que según Levítico 19: 28, Dios condena estrictamente la impresión de letras, números o símbolos en el cuerpo:
"No os hagáis incisiones por un muerto, ni tatuajes. Yo Soy el Eterno."


Nuevamente nos preguntamos: ¿Es el Israel Literal, ó estamos hablando del Israel Espiritual? El simple hecho de haber descubierto que no son vírgenes literales ni tienen el nombre inscrito literalmente en sus frentes, nos guía consistentemente a mantener que ellos no son el Israel literal. Otra vez se presentan estas series de claves que debemos establecer como referencia de que se instruye al simbolismo y no al sentido literal.
Para empezar, observaremos, que la lista presentada en Apoc. 7, es muy diferente a las que existen en cualquier lugar en el Antiguo Testamento. Existen una serie de listas de las doce tribus hijos de Jacob, las tribus de Israel, en el Antiguo Testamento, pero en ningún lugar esta lista es reproducida. Por ejemplo, notaremos que Leví es incluido en la lista, cuando generalmente en la lista del Antiguo Testamento Leví no es contado, porque la herencia de Leví fue distribuida entre todas las tribus. Pero en donde aparece Leví, Efraín no está. No sólo Efraín, sino también Dan, siendo una de las doce tribus, hijo legítimo de Jacob, y aún así es omitido. En sustitución de Efraín encontramos a José, y con él su hijo Manasés. Es una lista muy extraña de las doce tribus, si se ha de tomar de manera literal. ¿Por qué a Dan y Efraín se omiten y se sustituyen por José y Manasés? Solamente existe una respuesta, y es que Efraín (Os. 4: 17) y Dan (Jc. 18: 30-31; 18: 18-20; 1 R. 12: 28-30; 2 R. 10: 29) eran tribus idólatras. Se sumergieron en la idolatría, y obviamente sabemos que ningún idólatra puede ser contado entre el Israel espiritual de Dios.
Existen una serie de Textos bíblicos que confirman que son los del Israel Espiritual quienes conforman este grupo:
"Porque no es judío el que lo es exteriormente, ni es circuncisión la que se hace exteriormente, en la carne. Al contrario, es verdadero judío el que lo es en su interior, y la verdadera circuncisión es la del corazón, por medio del Espíritu, no en letra. Este recibe la alabanza, no de los hombres, sino de Dios."
Romanos 2: 28-29.

"No es que la Palabra de Dios haya fallado, sino que no todos los que descienden de Israel son israelitas, ni por ser descendientes de Abrahán, son todos hijos. Sino que:
"En Isaac te será llamada descendencia". Esto quiere decir, que no los hijos según la carne son los hijos de Dios, sino los hijos de la promesa son contados como descendientes."
Romanos 9: 6-8.

"Ya no hay judío ni griego, ni siervo ni libre, ni hombre ni mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y ya que sois de Cristo, (siendo gálatas) de cierto sois descendientes de Abrahán, y conforme a la promesa, herederos."
Gálatas 3: 28-29.

"a nosotros, a quienes ha llamado, no sólo de los judíos, sino también de los gentiles? Así también dice Oseas: "Llamaré pueblo mío, al que no era mi pueblo; y amada, a la no amada, "y a los que se les dijo: Vosotros no sois mi pueblo', 'serán llamados hijos del Dios viviente' "
Romanos 9: 24-26.

Fíjense que José tuvo dos hijos, Efraín y Manases, hijos de una mujer egipcia, recuerden que los judíos entendían dicha descendencia, y ellos (Efraín y Manases) pertenecían a esta casta Gentil. Leemos en Génesis 48: 14 que cuando Jacob bendijo los hijos de José cruzó los brazos bendiciendo al mayor por menor y el menor por mayor, como símbolo de adopción. Al Jacob cruzar sus brazos y adoptar los hijos de José, por la cruz de Jesús ahora los Gentiles son adoptados por Él y son hijos de Israel y del Altísimo. Observen lo que dice Romanos 11:17 mientras lo vemos dentro de su contexto:
"Si algunas ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado entre ellas, y has sido hecho partícipe con ellas de la raíz y de la savia del olivo; no te jactes contra las ramas. Y si te jactas, sabe que tú no sustentas a la raíz, sino la raíz a ti."
En fin, somos adoptados por la familia real. Somos parte del Israel de Dios.
"Porque en Cristo Jesús, ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión. Lo que vale es la nueva creación. Para todos los que sigan esta regla, paz y misericordia sean sobre ellos, lo mismo que para el Israel de Dios. "
Gálatas 6: 15-16.

Esto cae a colación claramente en Apoc. 21. Les pregunto: ¿No esperan entrar por los portales de la Nueva Jerusalén? La Biblia dice que esta ciudad es su Esposa. El destino final de la Iglesia de Cristo. Apoc. 21; 9-10 declara:
"Entonces vino a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete últimas plagas, y me dijo: Ven, y te mostraré la novia, la esposa del Cordero".
Me llevó en espíritu a un grande y alto monte, y me mostró la gran ciudad santa, la Jerusalén que descendía del cielo, de Dios."

Ahora les pregunto... si pensamos entrar por la Nueva Jerusalén... ¿Por cuál puerta entrarás? El versículo 12 dice:
"Tenía una muralla grande y alta con doce puertas, y a las puertas, doce ángeles. Y en las puertas estallan escritos los nombres de las doce tribus de Israel."

Ves? No podrás entrar en la ciudad trepando del muro. Debes entrar por una de las puertas. Pero cada puerta tiene un ángel de pie guardando dicha entrada, y tales entradas tienen el estandarte de una de las doce tribus de Israel. Tendrás que entrar por una de esos portales y entrar bajo uno de los nombres de las doce tribus de Israel. Y aún, obviamente, la ciudad no es sólo para los Judíos, literalmente hablando, porque dice en el verso 14 del texto anterior:
"Y el muro de la ciudad tenía 12 fundamentos, y en ellos los nombres de los doce apóstoles del Cordero ".
"Y midió el muro, 144 estadios, de acuerdo a la medida de hombre, esto es, de ángel".
(Apocalipsis 21: 17).

"y no habrá más maldición: pues el trono de Dios y del Cordero estará allí, y Sus siervos le servirán." (Apoc. 22: 3).
Recuerden que a los 144.000 se les llama "Siervos". En Apoc. 7: 3 dice:
"No hagan daño a la tierra,.. hasta que hallamos sellado en las frentes a los siervos de nuestro Dios. "
"Verán su rostro, y su Nombre estará en sus frentes," (Apoc. 22: 4).

De acuerdo a este pasaje, todos los siervos de Dios tienen Su Nombre escrito en sus frentes. Lo que dice la Biblia de los 144.000 de un lado, en otro habla de TODOS los siervos de Dios. ¿Quiénes son estos siervos? ¿Son 144.000 literalmente? Miren lo que dice Apoc. 1:1:
"La revelación de Jesucristo, que Dios le dio para manifestar a sus siervos lo que debe suceder pronto".

El Libro de Apocalipsis fue escrito para los siervos de Dios. ¿A quiénes se les escribió pues? Observen lo que dice en el vers. 4:
"Juan a las siete iglesias... "
Observen nuevamente lo que dice Apoc. 3: 12:
"Al que venza, lo haré columna en el Santuario de mi Dios, y nunca más saldrá fuera. Escribiré sobre él el Nombre de mi Dios- el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, que desciende del cielo enviada por mi Dios', y mi nuevo Nombre."

1 Pedro 1: 18-19 claramente afirma que cada Hijo de Dios ha sido redimido por la Sangre de Jesús. Aquí vemos una clave que molesta a aquellos que creen que los 144.000 son un grupo selecto especial. Y Por supuesto, dice en Apoc. 14: 4 que son primicias. ¿Primicias de qué? Si nos dirigimos juntos a Santiago 1: 18 veremos que esta pregunta es aclarada. Dice:
"Por su voluntad él nos engendró por la Palabra de Verdad, para que seamos primicias de sus criaturas"

Quiero que noten que Santiago dice que cada Cristiano, cada uno de nosotros quienes han sido "engendrados en la Palabra de su Verdad" es su primicia. Note que no dice que los 144.000 son las primicias entre los salvados. Ahora, si hubiese dicho eso, se hubiese referido a un grupo específico. Pero dice "primicias de sus criaturas". Las primicias de Dios y del Cordero. ¿Qué quiero decir con esto? Romanos 8: 22-23, Pablo usa este término (primicias) en términos de la Creación. Dice:
"Sabemos que hasta el presente, todas las criaturas gimen a una, y a una sufren dolores como de parto. Y no sólo ellas, sino también nosotros, que tenemos la primicia del Espíritu, suspiramos dentro de nosotros, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo."

¿Qué dice Pablo? Simplemente dice que el día viene de Su venida cuando Dios redima a toda la creación, pero la humanidad es Su Primicia. Todos los cristianos quienes han sido engendrados por la Palabra de Verdad, según Santiago, son Sus primicias. Vemos nuevamente que el término "Primicia" no señala sólo a los 144.000 como un grupo especial de Cristianos; más bien la Biblia dice en otros lugares que los Cristianos son las "Primicias de su Creación".
Hemos llegado al punto del sellamiento. Otra Vez preguntamos: ¿Sólo los 144.000 serán sellados? Si vamos a Isaías 8: 16, encontraremos una clara indicación que el sellamiento no se limita a 144.000 literales. Este Versículo nos ayudará a entender el significado simbólico del Sello de los 144.000. Dice:
"Ata el Testimonio, sella la Ley entre mis discípulos."


¿Quiénes serán sellados? Los Discípulos. En Apocalipsis, quienes serán sellados? Los 144.000. ¿Quién mantendría la idea que Dios ó Cristo tiene sólo 144.000 discípulos? Los discípulos son los que reciben este sello, y el sello es su Ley.
Ahora, si vamos a Efesios 4: 30, encontraremos que los Cristianos del día de Pablo estaban ya sellados. Escuchen lo que dice:
"Y no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención."


¿Ven? El Espíritu Santo es el que sella y Él sella la Ley entre los discípulos. De hecho, en Hebreos 10: 15 y 16, Pablo dice que el Espíritu Santo es a nosotros Testigo. ¿Para qué vamos donde un Notario Público? Porque queremos que testifique de un documento y lo selle. El Espíritu Santo es el que sella, Él es el Testigo; Él dijo que escribiría Su Ley en nuestros corazones y mentes (Hebreos 8: 10). Aquí se enfoca la belleza de lo que Apocalipsis 7 trata de revelar.


En el Nuevo Testamento, vemos que los Cristianos estaban siendo sellados. Los 144.000 son un símbolo de los Santos Vivientes de Dios, y en los días de Pablo, los Santos Vivientes estaban recibiendo en ese tiempo el sello en sus frentes. Estaba reflejando el carácter del Padre. Sin duda eran vírgenes puras quienes no habían sido engañadas con la falsa doctrina de Babilonia y sus hijas rameras. Eran los sellados, redimidos y primicias; y cada una de las claves que refieren a los 144.000 se aplican a ellos. De hecho, en Efesios 4: 30 nos dice que estaban siendo sellados. Pero note que el Libro de Apocalipsis llama la atención de que venido el tiempo del fin un ángel vendrá del Este, sosteniendo el sello de Dios, y el ángel dice: "No dañéis la tierra, ni el mar, ni los árboles, hasta que sellemos en sus frentes a los siervos de nuestro Dios". Obviamente a través del Nuevo Testamento, los Santos estaban recibiendo el sello, en algún tiempo durante la Edad Oscura, algo pasó con el sello. Y ahora, en el tiempo del fin, Dios trae un mensaje de sellamiento, y viene a restaurar el sello de Dios entre los Santos, los Santos Vivientes (Vivos), de los últimos días.


Y amigos, descubrimos que tomó lugar durante el período de tribulación de 1260 años. Recuerden que el cuerno pequeño (Daniel 7), la bestia de Apoc. 13, Hablaría "palabras contra el Altísimo, a los santos del Altísimo quebrantará, y tratará de cambiar los tiempos y la Ley. Y serán entregados en su mano por un tiempo, dos tiempos y medio tiempo." (Dn. 7: 25). Y sabemos que los "Tiempos y la Ley" que él cambió fueron los relacionados con el Sábado, el Sábado que Dios instituyó como "Sello entre Mí y los hijos de Israel para siempre" (Ex. 31: 17). Este signo, que según Romanos 4: 11 es un sello. La iglesia perdió de vista los mandamientos de Dios. Santiago 2: 10 asegura que si quebramos uno, somos culpables de todos, así que en el tiempo del fin, Dios restaura todas las cosas. Él repara la brecha; y si "Retraes del Sábado tu pie, de hacer tu voluntad en el día Sábado, y lo llamares delicia," entonces según Isaías 58: 12-13, podremos estar entre aquellos que restauran el sendero y quienes trabajan juntos, recibiendo el Sello del Dios Viviente. El Sábado es una señal, según Ezequiel 20: 12, 20, entre Dios y su pueblo. Es una señal de que Él es el SEÑOR quién nos Santifica. . Así que sabemos que este número, 144.000, es un símbolo del pueblo de Dios, los Santos Vivientes; especialmente aquellos que guardan sus mandamientos, incluyendo Su Sábado. Pero amigos, recordemos que aquellos que finalmente entren por los portales de la Nueva Jerusalén serán todos guardadores - de - mandamientos. Sí, habrá algunos que no guardaron el Sábado porque no conocían del Sábado, pero recuerden que en el Cielo Nuevo y en la Tierra Nueva "vendrán todos a adorar ante mí" dice el Señor. (Isaías 66: 23).
En el Versículo 23, del capítulo 66 de Isaías especifica que esto ocurrirá "de sábado en sábado". Todos los que estén en el Reino, que tengan el nombre del Padre en sus frentes, sin duda alguna, serán guardadores del Sábado, tendrán Su Sello, serán vírgenes espirituales. Como vemos todo lo que la Biblia dice acerca de los 144.000 puede y será aplicado a aquellos que estén en la Nueva Jerusalén, porque todos habrán entrado por los portales, bajo alguno de los estandartes en donde se sostienen los nombres de las doce tribus del Israel de Dios.
"¡Dichosos los que guardan sus Mandamientos, para que tengan derecho al árbol de la vida, y entren por las puertas en la ciudad!" (Apoc. 22: 14).


Es por esto que es tan importante guardar en los últimos días los Mandamientos de Dios, no para ser salvados, pues ya somos salvos. Y el Sábado es la señal de que reposamos en el Señor.
Ahora quiero que observemos estos textos para entrar a la parte de la misión de los 144.000.
"En el mundo tendréis aflicción." (Juan 16: 33).
"Es necesario pasar por muchas tribulaciones para entrar en el reino de Dios. " (Hechos 14: 22).
"Después vi una gran multitud que ninguno podía contar, de toda nación, tribu, pueblo y lengua. Estaban ante el trono y en presencia del Cordero, vestidos de ropa blanca y con palmas en sus manos.
"Entonces uno de los ancianos me preguntó: "Estos que están vestidos de ropa blanca, ¿quiénes son, y de dónde han venido."
"Yo respondí: "Señor, tú lo sabes". Y él me dijo: "Estos son los que han venido de la gran tribulación. Han lavado su ropa, y la han emblanquecido en la sangre del Cordero.
Por eso están ante el trono de Dios, y le sirven día y noche en su Santuario."
(Apoc. 7: 9, 13-15).


Noten, que los 144.000 son la representación de los santos vivientes que se preparan ahora a entrar por la gran tribulación; pero Juan aquí los ve como "una Gran Multitud" que han venido de la gran tribulación. Estos son el mismo grupo. Tal vez pregunte... ¿Cuál es la diferencia? Aquí está:
Los 144.000 son un símbolo de los Santos Vivientes. Cuando los Santos mueren, ya no siguen siendo parte de aquellos Santos Vivientes. No son Santos Vivientes, son Santos muertos, así que ya no forman parte de los 144.000. Cuando Cristo venga otra vez con voz de trompeta, y los muertos en Cristo resuciten primero (1 Tesalonicenses 4: 16), ahí todos los santos de Dios serán Santos Vivientes. Y ahora Juan los ve en el Cielo, no como una pequeña compañía de elegidos de Dios. Ahora ve a los redimidos de todas las generaciones, los redimidos de Israel, los redimidos del Nuevo Testamento. Los ve y dice: ''Oh, ahora veo y ya no hay simplemente un pequeño grupo de 144.000, sino una gran multitud que no puedo contar" (Apoc. 7: 9). Sin duda, lo que se aplica a los 144.000 Santos Vivientes en la tierra durante su angustia, se aplicará a cada hijo de Dios que se ponga en pie ante el Trono en aquel día.
Quisiera llamar la atención a las declaraciones encontradas en el libro llamado "Primeros Escritos", pág. 19, donde Jesús alza su mano y dice: "Sólo los 144.000 pueden entrar aquí", refiriéndose al Templo. Si sólo los 144.000 entran en el Templo, de acuerdo al Libro Primeros Escritos, entonces quiero que notes que aquí en Apoc. 7: 15 la gran multitud debe ser los 144.000. ¿Por qué? Porque dice:
"Por eso están ante el trono de Dios, y le sirven día y noche en su Santuario."

Le sirven día y noche en su Templo (Santuario). De acuerdo a Apocalipsis, la gran multitud está en el templo. Pero, por supuesto, en el libro "Primeros Escritos" dice que solo los 144.000 entran al Templo. Aquí hay una clara indicación que los 144.000 representa a la "Gran Multitud que nadie podía contar", encontrada en Apoc. 7.
Si estás familiarizado con el libro "El Conflicto de los Siglos", en la página 707, el autor habla acerca de los 144.000, y al hacer su descripción señala Apoc. 7: 15-17, los mismos pasajes que refieren a la gran multitud cual nadie podía contar. Nuevamente mis amigos, se establece el factor que los 144.000 son un símbolo de los santos vivientes en la tierra, especialmente la última generación que vivirá ante la Vista de Dios sin intercesor. Recordemos, que cuando los vivos pasen por la tribulación sin intercesor, los muertos también estarán sin intercesor. Porque cuando Cristo arroje el incensario y se quite sus ropas sacerdotales, todos, vivos y muertos pasarán por dicho tiempo sin intercesor (Apoc. 8: 3, 5). Pero del otro lado de la historia, cuando Cristo regrese y los muertos resuciten, entenderemos que esa gran multitud, que es símbolo de los santos vivientes, especialmente la última generación que pasará por el tiempo de angustia, el número 144.000 después de la resurrección, se desvanecerá. Entonces todos los santos serán santos vivientes. Todos tendrán el nombre del Padre en sus frentes. Todos Serán redimidos. Todos serán contados en el Israel de Dios. Todos serán considerados como Primicias del Cordero, quienes no serán redimidos hasta el final de los 1000 años cuando Dios haga Cielos Nuevos y Tierra Nueva. Todos estarán ante el trono de Dios sin culpa (Apoc. 14: 5); porque han sido declarados justos y rectos por el sacrificio de Jesucristo. De hecho, la Biblia es clara al decir, que seremos salvados, no sólo por su muerte, más por su vida y Su poder dado a su pueblo. Sin duda, Él nos mantendrá sin caída y nos presentará sin mancha de culpa ante la Presencia de Dios con excedido gozo (Judas 1: 24).
Sí, podemos estar entre los 144.000. Ya entiendo porque el autor del libro anterior, en una revista llamada "Review and Herald" del 9/3/1905 dice: "Esforcémonos con todo el poder que Dios nos ha dado para ser de los 144.000". ¿Se imaginarían esforzamos por algo que es imposible? Si los 144.000 hubiesen sido seleccionados desde su nacimiento, cómo nos esforzaríamos para estar en ese grupo? Si hemos nacido en el tiempo correcto, a la víspera de esa gran tribulación, podemos estar; más si hemos nacido 100 años antes, creo que no tendríamos tanta suerte.


Pero somos advertidos para esforzamos tanto como nos esforzaríamos por entrar por la puerta estrecha (Lucas 13: 24). Sí, podemos esforzamos para estar entre ese grupo. Esforzarnos para tener el carácter de Dios, recibir su sello, y ser puros; aquellos que salieron de Babilonia y rehusaron mancharse con ella y sus rameras, la mujer de Apoc. 17. Podemos estar en ese número.