El Anciano de días, el cuerno pequeño y los santos del Altísimo de Daniel 7

  

Abramos nuestras Biblias en el libro de Daniel 7:9-14:

Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente. 10Un río de fuego procedía y salía de delante de él; millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de él; el Juez se sentó, y los libros fueron abiertos. 11Yo entonces miraba a causa del sonido de las grandes palabras que hablaba el cuerno; miraba hasta que mataron a la bestia, y su cuerpo fue destrozado y entregado para ser quemado en el fuego. 12Habían también quitado a las otras bestias su dominio, pero les había sido prolongada la vida hasta cierto tiempo.

13 Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. 14Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.

 Algunos opinan que la única contribución nuestra a la teología bíblica es la manera en que entendemos el juicio previo al advenimiento, o juicio investigador, basados en Daniel 7:9-14.1 Ciertas denominaciones han compartido otras creencias fundamentales de la iglesia, pero sostienen que esta doctrina es sólo un intento de "compensar errores en la interpretación profética".2 Un estudio del tema, no obstante, mostrará que no somos los únicos que enseñamos el concepto de un juicio anterior al advenimiento y que éste cuenta con un fuerte apoyo bíblico.

Información

El Anciano de días (Dan. 7:9)

Éste es el único versículo de la Biblia que describe a Dios el Padre en forma humana. Lo representa como un juez humano de gran edad y sabiduría sentado en su tribunal. El manto blanco, que simboliza la absoluta pureza moral del juez divino (Isa. 1:18), nos recuerda los vestidos blancos de los 24 ancianos que rodean el trono de Dios (Apoc. 4:4) y los que vestirán los santos algún día (Apoc. 3:5).

El Cabello blanco simboliza sabiduría y ancianidad, características que lo calificarían como juez en el mundo de la Biblia .

Dice la Biblia en Lev. 19:32 lo siguiente:

Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová .

 

La descripción del trono de Dios como una llama de fuego, con ruedas ardientes, representa los juicios divinos.

El Salmo 50:3-4 dice:

Vendrá nuestro Dios, y no callará;

Fuego consumirá delante de él,

Y tempestad poderosa le rodeará.

4 Convocará a los cielos de arriba,

Y a la tierra, para juzgar a su pueblo .

 

El Hijo del Hombre (Dan. 7:13)

En Ezequiel, Dios utiliza la frase "hijo de hombre" más de 70 veces para dirigirse al profeta (Eze. 2:1; 3:1, 3, 4, 10, etc.). Destaca las limitaciones de la humanidad de Ezequiel en contraste con la majestad divina.

Los comentadores han interpretado el “hijo de hombre” en Daniel como el Arcángel Miguel (3), la personificación del pueblo de Dios, la nación judía; y el Mesías.

La posición mesiánica es la más antigua y la más común entre judíos y cristianos (5). En el libro de Enoc, escrito en la parte final del período intertestamentario, el "Hijo de Dios" es una figura mesiánica "a quien pertenece la justicia", quien depone a los "reyes y poderosos de sus cómodas sillas",6 y quien trae consigo el fin de la era presente.

Los evangelios presentan al “hijo del hombre” como el título favorito de Jesús al referirse a sí mismo.

Lo utilizó más de 80 veces para identificarse como:

1- El hijo del hombre terrenal que obra en el presente (Marcos 2:10,28),

2- El hijo del hombre quien sufrirá, morirá y resucitará (Mt. 17:22-23; 20:18-19),

3- El hijo del hombre quien regresará en gloria escatológica (Mt. 24:30; Mt. 26:64).7

La manera en que Jesús empleó el título, recordó a sus lectores el “hijo de hombre” de Daniel, quien recibe dominio, gloria y un reino eterno (Dn. 7:14).

 

Explicación

Daniel 7 consiste esencialmente de una visión, su interpretación y la reacción del profeta a la visión. Un prólogo (vers. 1, 2) y un epílogo (vers. 28) enmarcan el capítulo. La visión (vers. 2-14) representa cuatro bestias, con el énfasis en la cuarta bestia, la cual tiene diez cuernos de los cuales surge otro cuerno pequeño. El cuerno pequeño se toma en la oposición principal al "Altísimo" y los santos en el resto del capítulo. Aunque las actividades del cuerno pequeño continúan aquí en la tierra, la atención de Daniel es dirigida a una escena celestial de juicio (vers. 9-14) que condena al cuerno pequeño, vindica a los santos y otorga dominio, gloria y un reino a "uno como Hijo de hombre" (Dan. 7:13).

El pasaje sobre el juicio en Daniel 7:9-14 contiene tres escenas:

(a) un juicio en el cielo en los versículos 9 y 10;

(b) el fin de la cuarta bestia, es decir, el resultado del juicio en los versículos 11 y 12;

Y (c) la recepción del reino por el Hijo del Hombre (Cristo) en los versículos 13 y 14.

El Juez se sentó, y los libros fueron abiertos (Dan. 7:9, 10)-Muchas personas disfrutan de escenas de juicios, siempre y cuando a ellas no les toque estar sentadas en la silla del acusado. Generalmente, el cuadro de un juez en el tribunal evoca las ideas de un crimen cometido y un castigo que se aplica. La mayoría de las personas, por lo tanto, sienten aprensión cuando se les pide que formen parte de un jurado o que testifiquen. Las Escrituras, no obstante, “ven el juicio desde el punto de vista del oprimido, la victima sufriente y por lo tanto, lo colocan en el contexto de la salvación y la victoria sobre el opresor y el mal.”8

Como resultado, la Biblia a veces describe a los jueces como libertadores o salvadores. En Jueces 3:9 leemos:

Entonces clamaron los hijos de Israel a Jehová; y Jehová levantó un libertador a los hijos de Israel y los libró; esto es, a Otoniel hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb .

El concepto de un juicio investigador, como lo enseñamos, tiene un claro fundamento bíblico. Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, repetidamente encontramos juicios investigadores. Desde el mismo comienzo de la relación de Dios con los pecadores en Génesis 3, surge un modelo de proceso judicial.

Primero viene la investigación: "¿Dónde estás tú?" "¿Quién te enseñó...?""¿Has comido del árbol?" (Gén. 3:9-11).

Después de investigar, Dios anuncia el veredicto en los versículos 14-19.

Encontramos una situación similar en la manera en que Dios trata a Caín.

Dice Gén. 4:9, 10:

Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? 10Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra.

Igualmente en su trato con Sodoma y Gomorra.

Casi todo el pasaje de Génesis 18 y 19 describe las investigaciones y deliberaciones de Dios previas a su acto castigador.

El hecho de que el Nuevo Testamento proyecte el juicio sobre Sodoma y Gomorra como un "ejemplo" o "símbolo" del juicio final de Dios es revelador:

Y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente, (2 Pedo 2:6)

Como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno .( Jud. 7).

Los escritos de los profetas de Israel representan cómo Dios reúne a Israel o las naciones ante su tribunal, cómo hace una investigación, cómo se declaran los hechos, cómo comparecen los testigos y finalmente cómo se pronuncia un veredicto.

Dice Isaías 5:1-7:

Ahora cantaré por mi amado el cantar de mi amado a su viña. Tenía mi amado una viña en una ladera fértil. 2La había cercado y despedregado y plantado de vides escogidas; había edificado en medio de ella una torre, y hecho también en ella un lagar; y esperaba que diese uvas, y dio uvas silvestres.

3 Ahora, pues, vecinos de Jerusalén y varones de Judá, juzgad ahora entre mí y mi viña. 4¿Qué más se podía hacer a mi viña, que yo no haya hecho en ella? ¿Cómo, esperando yo que diese uvas, ha dado uvas silvestres?

5 Os mostraré, pues, ahora lo que haré yo a mi viña: Le quitaré su vallado, y será consumida; aportillaré su cerca, y será hollada. 6Haré que quede desierta; no será podada ni cavada, y crecerán el cardo y los espinos; y aun a las nubes mandaré que no derramen lluvia sobre ella. 7Ciertamente la viña de Jehová de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá planta deliciosa suya. Esperaba juicio, y he aquí vileza; justicia, y he aquí clamor.

 

Ver también a Isa. 43:8-13, 22-28.

La secuencia es siempre la misma: pecado, investigación y juicio.9

El concepto de un juicio investigador previo al advenimiento aparece también en el Nuevo Testamento. La parábola de la fiesta de bodas en Mateo 22 es un ejemplo clave. "Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda" (Mat. 22:11). La inspección que el rey hace de los convidados representa a un proceso de investigación que decidía cuáles de los invitados podían quedar y cuáles no. En este sentido es un cuadro del juicio investigador previo al advenimiento que está ocurriendo ahora.

 

Otros pasajes del Nuevo Testamento que presuponen un juicio previo al advenimiento son Juan 5: 28-29:

No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; 29y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.

Ahí Juan menciona una resurrección para vida y una resurrección para condenación, y Apocalipsis 20:4-6:

Vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. 5Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. 6Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años .

La mayoría de los exégetas bíblicos concuerdan en que Apocalipsis 20 enseña dos resurrecciones literales de los muertos separadas por mil años. En el sentido de que únicamente los "bienaventurados y santos" se levantan en la primera resurrección, debe haber ocurrido un juicio previo para determinar quién participará de ella.

Teólogos de otras denominaciones también han reconocido esto. El luterano Joseph A. Seis, por ejemplo, escribió: "La resurrección y los cambios que ocurren en 'un abrir y cerrar de ojos' para los vivos, son en sí mismos los frutos y representaciones de un juicio precedente. Son las consecuencias de abjudicaciones ya hechas. En términos estrictos, los hombres no son levantados ni trasladados para ser traídos a juicio. Las resurrecciones y traslaciones con producto de un juicio ya ocurrido sobre los muertos como muertos y los' vivos como vivos. 'Los muertos en Cristo resucitarán primero', porque ya se ha juzgado que están en Cristo, y los santos vivos son arrebatados con ellos en las nubes, porque ya se ha juzgado que son santos y dignos de obtener ese mundo”.10

En Apocalipsis 14, el mensaje del primer ángel, "temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado" (Apoc. 14:7), precede la cosecha de la tierra (vers. 14-20). La secuencia de eventos en este capítulo claramente indica que el juicio del que se habla el versículo 7 ocurre antes de la ejecución del juicio en ocasión de la segunda venida de Cristo en los versículos 14-20." Así es que encontramos el concepto de un juicio investigador según se lo presenta en Daniel 7 -previo a la segunda venida a lo largo de las Escrituras.

La hora y propósito del juicio (Dan. 7:11, 12)

Es importante reconocer que el juicio en Daniel 7 ocurre mientras el cuerno pequeño está activo sobre la tierra. Al final del versículo 8, Daniel escucha las palabras "pomposas" del cuerno pequeño. Entonces su atención se toma hacia la escena del juicio celestial (vers. 9, 10). Pero luego de describir la escena del juicio, Daniel dedica nuevamente su atención a lo que el cuerno declara. El texto dice "yo entonces", o sea, mientras contemplaba la escena celestial, ocurría la proclamación del cuerno pequeño sobre la tierra.

Tres pasajes en Daniel 7 se refieren específicamente al juicio (vers. 9-14, 21, 22 y 26). Debido a que las acciones del cuerno pequeño claramente interceptan con el juicio celestial, y por lo menos temporalmente, coinciden con él, este juicio no puede ser el juicio final de Apocalipsis 20. Más bien, debe ser un juicio preliminar que ocurre en el cielo previo a la segunda venida, tal como siempre lo hemos enseñado.

Una interpretación tal no se limita a los nosotros. El autor católico F. Düstewald, por ejemplo, escribió: "Sin duda alguna, el profeta Daniel describe aquí el juicio de Dios concerniente a los poderes hostiles. El juicio termina con la condenación total de los imperios del mundo y el triunfo de la causa de Dios. Sin embargo, lo que se describe aquí no es, como muchos intérpretes del pasado (Theodoret y otros) han supuesto, el juicio general del mundo; no es el juicio de Dios aquí en la tierra, sino que el lugar del juicio se encuentra en el cielo. El contexto indica que es un juicio preliminar que luego se confirma en el juicio general del mundo".'2 El intérprete protestante T. Robinson vio esta distinción en el siglo XIX cuando escribió su comentario sobre Daniel. "Como ya se ha observado, éste no es el juicio general al fin del reino de Cristo sobre la tierra, o, según se entiende comúnmente la frase, al fin del mundo. Más bien parece ser un juicio invisible que ocurre dentro del velo y se revela por sus efectos especiales y la ejecución de su sentencia. Por ser ocasionado por las grandilocuentes expresiones del cuerno pequeño y ser seguido por el despojo de su dominio, puede parecer que ya ha pasado. Pero, debido a que es evidente que la sentencia no ha sido totalmente ejecutada, puede ser que se encuentre en sesión ahora mismo".13

 

¿Cuál es el propósito de este juicio en Daniel 7? Observamos que se abren libros y se los estudia (vers. 10). En el antiguo Testamento encontramos referencias al "libro de los vivientes".

Dice Sal 69:28:

Sean raídos del libro de los vivientes,

Y no sean escritos entre los justos .

 

El "libro de memoria" Mal. 3:16:

Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre.

 

Y el "libro" de Dios en Ex. 32:32:

Que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito .

El mismo pensamiento ocurre en la literatura del judaísmo tardío (1 Enoc 47:3) y en el Nuevo Testamento (Fil. 4:3; Apoc. 3:5; 20: 12; 21:27).

La pregunta importante es: ¿Quién es juzgado en base a estos libros?

Por el contexto concluimos que este juicio incluye:

1. El pueblo de Dios. Aunque la Reina-Valera traduce Daniel 7:22 como "se dio el juicio a los santos del Altísimo" (Dan. 7:22), varias versiones lo vierten "se hizo un juicio en favor de los santos del Altísimo" (RSV, NVI). Esto indica que los santos son de algún modo el tema de la audiencia, un hecho que no es reconocido fuera de nuestra iglesia, aunque no debiera sorprendemos.

Debido a que la mayoría de los cristianos creen en la inmortalidad del alma, suponen que el estado futuro de una persona se decide en el momento en que ésta muere. Un juicio previo al advenimiento, por lo tanto, que rinde una decisión final respecto a si una persona es salvada o no concuerda con su paradigma. Ven a los muertos ya en el cielo o el infierno (o para los católicos, el purgatorio). Por lo tanto, los cristianos, en general, no aceptan un juicio anterior al advenimiento, aunque el contexto de Daniel 7 claramente lo exige.

2. El cuerno pequeño. Debido a que el contexto de la escena del juicio se refiere repetidamente al cuerno pequeño (vers. 8 y 11), el juicio, por lo tanto, de alguna manera debe también incluirlo. "La evidencia contextual interna sugiere que los santos y el cuerno pequeño comparten igualmente en el veredicto del juicio previo al advenimiento".'4 Los santos en el sentido de que ellos reciben el reino (vers. 27), y el cuerno pequeño en el sentido de que se le quita el dominio. Por lo tanto, la vindicación de los santos (vers. 22), implica la condenación del cuerno pequeño.

Aunque algunos intérpretes de otras denominaciones, tales como Düsterwald y Robinson, han visto un juicio previo al advenimiento en Daniel 7, lo han limitado a un juicio del cuerno pequeño, mientras que incluimos tanto a los santos como el cuerno pequeño como los objetos del juicio.

El propósito principal del juicio investigador que precede al advenimiento es la confirmación final de la salvación y la vindicación del pueblo de Dios (vers. 22). Pero más allá de la vindicación de los santos y la condenación del cuerno pequeño, el juicio previo al advenimiento también corrobora la justicia de Dios en sus tratos con la humanidad.

Cuando los seres no caídos en el universo examinan los registros de los santos durante el juicio previo al advenimiento, resolverán que Dios ha sido ciertamente justo y misericordioso en cada instancia. De esta manera será exonerado el carácter de Dios, el que ha estado en el centro del gran conflicto entre Cristo y Satanás.

El Hijo del Hombre recibe el reino (Dan 7:13, 14)-Muchos intérpretes de Daniel perciben la llegada del Hijo del hombre en las nubes del cielo como una referencia a la segunda venida de Cristo.15 Sin embargo, la escena aquí descrita no se refiere a la segunda venida, porque el Anciano de días no está en la tierra sino en el cielo.

"Él viene hacia el Anciano de días en el cielo para recibir el dominio y la gloria, y un reino, que le será dado a la conclusión de su obra de mediador. Es esta venida, y no su segundo advenimiento a la tierra, la que la profecía predijo que había de realizarse al fin de los 2.300 días, en 1844".16

 

Aplicación

"Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio" (Heb. 9:27). Al igual que la muerte le toca a cada ser humano, cada uno ha de enfrentar el juicio final, "porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo" (2 Cor. 5:10).

Aunque somos salvos por la fe en Cristo (Ef. 2:8), todavía somos juzgados por nuestras obras. Ecl. 12:14 dice:

Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala .

Mateo 12:36 dice:

Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio .

No obstante, si hemos aceptado a Cristo como nuestro Señor y salvador, no tenemos que temer en el juicio, porque Jesús ha llevado nuestros pecados en la cruz y ha muerto en nuestro lugar.

Pablo dice que el Padre "por nosotros lo hizo pecado [a Jesucristo], para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él'(2 Cor. 5:21), y que "ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús" (Rom. 8:1).

Zacarías 3 demuestra gráficamente esta verdad maravillosa. Cuando Satanás se opuso a Josué ante el Señor, Dios le dijo a sus ayudantes: "Quitadle esas vestiduras viles". Entonces Josué recibió ropas nuevas y un turbante limpio (vers. 4, 5). Las vestiduras sucias que representan los pecados de cada persona, no fueron quemadas o enviadas a la tintorería, sino que Jesús se las puso y entonces fue a la cruz a pagar el castigo.

Romanos 5:8 dice:

Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

El juicio previo al advenimiento en Daniel 7 es la primera fase del juicio final. Investigará y decidirá los casos de "todos los que entraron alguna vez en el servicio de Dios".17

Entonces, a su segunda venida, Dios revelará las decisiones alcanzadas en el juicio previo al advenimiento y sus santos recibirán el reino.

El libro de Daniel 7:27dice:

Y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán.

Durante el milenio los justos juzgarán a los malvados (Apoc. 20:4).

San Pablo dice en 1 Corintios 6:2,3:

¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas? 3¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida?

 

Y después del milenio los impíos y Satanás con todos sus seguidores recibirán el castigo final: la muerte eterna.

 

Apocalipsis 20: 11-15 dice:

Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. 12Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. 13Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. 14Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. 15Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.

 

Juntas, estas fases del juicio constituyen el juicio final, cuya culminación será la vindicación del amor y la justicia de Dios por toda la eternidad.

 

Continuará...

Referencias

1 LeRoyEdwin Froom,Movement of Desliny [Un movimiento con un destino] (Wáshington, D C Review and Herald, 1971), p 541

2 Waller R Martin, The truth About Seventb-day Adventism [La verdad acerca del adventisrno del séptimo día) (Grand Rapids Zondervan, 1960), p 182

3 Lacocque, The Book of Daniel(El libro de Daniel], pp. 133, 134 Para leer sobre las varias interpretaciones de la identidad del "Hijo del Hombre", ver Arthur J Ferch, 71. The Son of Man in Daniel Seven [El Hijo del Hombre en Daniel 7), Andrews Universily Seminary Doctoral Dissertation Series (Berrien Springs. Mich.: Andrews Universily Press, 1979), P 95, n 2

4 J. A. Montgomery, The Book of Daniel [El libro de Daniel(, ICC (FAlinbul]b T and T C1ark, 1979), P 323

5 Ibid.,pp320,321.

6 1 Enoc 46:3, S, en James Charlesworth, Old Testament Pseudepigrapha [Pseudoepigrafia del Antiguo Testamento), (Garden Cily, NY.: Doubleday, 1983), p. 34.

7. D E. Aune, "Son of Man" [Hijo del Hombre(, Tbe Internacional Standard Bible Encyclopedía (Grand Rapids W B Eerthnans, 1988), t. 4, p 576

8 Jacques B Doukhan, Secrets of Daniel [Secretos de Daniel], ( Hagerslown, MD: Reviewand Herald, 2000), P 112

9 Para otros ejemplos de juicios investigadores en el Antiguo Testamento, ver WiIliam H Shea, Selected Studies on Prophetíc interpretation [Estudios selectos sobre la interpretación profética(, DARCOM !Silver Spring, MD: Biblica! Research lnstitule, 1992), pp 1-29; Eric UvingsiOne, "lnvestigative Judgmenl-A Scriptural Concept" [El juico Investigador un concepto bíblico], Ministry (Aprill992): pp 12-14.

10.J A. Seiss, 71HIApocalypse [El apocalipsis), (Grand Rapids h>ndervan, 1973), p. 131

11 Samuel Bacchiocchi, "The Pre-Advent Judgment in !he New Testament" [El juicio previo al advenimienit en el Nuevo Teslamento], Adventists Affinn (Otoño 1994), pp 37-44, contiene ejemplos adicionales

12. F Düsterwald, Die Weltreicbe und das Gottesreicb (Freiburg Herder'shce Verlagasbuch-handlung, 1890), p. 177. Traducido por G. Plandl

13 T Robinson, Daniel, Homiletical Commentary (Nueva York Funkand Wagnalls, 1892), t 19, P 139 También S P Tregelles,

Remarts on tbe Propbetíc Visions in the Book of Daniel [Comentarios sobre las visiones proféticas en el libro de Daniel], 8' edición (Chehnsford: The Sovereign Grace Advent Testimony, n.d), pp. 36-38

14. Norman Gulley, Christ is Coming! [Cristo viene(, (Hagerstown, MD Review and Herald, 1998), p 413 Ver también Arlhur J. Ferch, "The Pre-Advent Judgment-ls it Scriptural?" [¿Es bíblico el juicio previo al advenirniento?] ,Australasion RecorJ (Ang. 28, 1~2): 5-7

15 Berl H Hall, "Daniel", Tbe Wesleyan Bible Commentary (Grand Rapids W B Eerthnans, 1968), t. 3, p 535; D K Campbell, Daniel:Decoder of Dreams (Daniel descifrador de sueños], (Wheaton, Illi: Victor Books, 1977), p. 84 W G Heslop, Diamonds from Daniel [Diamantes de Daniel], (n. p, N=rene Publishing House, 1937), p. 104

16 Elena G de While, El Conflicto de los Siglos, pp 533, 534

17 Ibid, p. 534