El Tabernáculo II

El Tabernáculo conforme fue erigido en el desierto era una bella estructura. A su alrededor había un atrio hecho con cortinas de lino, las cuales eran suspendidas con ganchos de plata a unos pilares de bronce adornados con plata. Mirado desde cualquier lado, el Tabernáculo era lindo. Al norte, al sur y al oeste era formado por paredes rectas, de diez codos de altura, cubiertas de oro por el lado interno y externo, y mantenidas en su posición a través de ranuras inferiores, y por barras cubiertas de oro, las cuales pasaban por entre anillos de oro, y se extendían alrededor del edificio [1]. El frente, o lado del Este, estaba cubierto con una cortina "azul y púrpura y escarlata, de fino lino tejido, trabajo de un fino bordador"[2]. Estaba colgado de cinco pilares de madera de acacia cubierta de oro, lo cual hacía la entrada más bonita aún. El lindo arcoiris teñido en la cortina, adornado con querubines, los cuales formaban la puerta del edificio donde Dios prometió habitar, era una preciosa "sombra" de la entrada del Santuario celestial. Aquí, con un arcoiris de gloria circundando Su trono, el Padre está sentado, mientras diez mil veces diez mil ángeles pasan delante de El a sus mandatos [3].
El techo, o cubierta, del Tabernáculo consistía de cuatro cortinas de paño y pieles. La cortina interior, al igual que aquella que había a la entrada del Tabernáculo, era azul, púrpura y escarlata, de fino lino tejido, con un querubín dorado hecho por un fino bordador [4]. Esto formaba el techo, el cual era una pálida representación del pabellón de gloria sobre el trono de Dios, con millares de ángeles listos para obedecer sus mandamientos [5]. Sobre esto había una cortina de pelo de cabra, y sobre ella había una piel seca de carnero rojo, y sobre todo eso pieles de tejón, formando así una perfecta protección contra la intemperie [6]. Los diferentes colores de las cubiertas, mezcladas con las paredes doradas y la primorosa cortina de entrada, o velo, como era llamado, era una combinación perfecta como para formar una estructura de extraordinaria gloria.
Sobre el Tabernáculo descansaba el pilar de nube durante el Día y el pilar de fuego durante la noche, el cual guiaba a los Israelitas en todo su andar [7]. En la mitad del caluroso desierto había un lugar fresco, un refugio refrescante cerca de la nube, para todos aquellos que servían en el Tabernáculo o lo adoraban en su atrio, mientras que un poco más allá estaba el calor abrasador del desierto [8].
 Qué maravilloso tipo del cuidado protector de nuestro Dios sobre Su pueblo en medio a este malvado mundo, de manera que es posible habitar en el lugar secreto del Altísimo y morar bajo la sombra del Omnipotente mientras vivimos en este tumultuoso y contencioso mundo malvado [9].
En la noche, cuando disminuía el intenso calor y la oscuridad cubría el desierto, entonces sobre el Tabernáculo descansaba la nube, ahora convertida en una gran llama, "a la vista de toda la casa de Israel, a través de todas sus jornadas" [10].
Dios estaba siempre visible iluminando el campamento, de manera que todos pudieran caminar seguros en la oscuridad.
Qué tipo más bonito era eso en relación al caminar cristiano! Puede no haber luz visible, pero cuando la luz de la presencia de Dios nos envuelve, el camino se ilumina. David sabía a respecto de esto cuando escribió "bienaventurado el pueblo que conoce los vivas de júbilo, que anda, oh Señor, en la luz de tu presencia" [11].
 El más débil hijo de Dios puede tener el bendito privilegio de ser guiado por la presencia luminosa de Dios, a salvo de las trampas de Satanás, si ha entregado su corazón a Dios.
Dentro de las murallas doradas del Tabernáculo, sacerdotes por mandato divino efectuaban un trabajo, representando en tipos y símbolos, el plano de la redención.
La obra de Cristo tiene dos fases distintivas, una realizada en el primer departamento del Santuario celestial, y la otra en el segundo departamento. El ofrece gratuita salvación a todos. Muchos la aceptan y comienzan a andar en el camino cristiano.
Cristo extiende Su infinito brazo para proteger y ayudar a todo aquel que lo llama por Su nombre, y no hay ningún poder en la tierra ni Satanás que pueda hacer que ese hijo de Dios abandone esa protección [12]. La única manera en que una persona se pueda perder es abandonando el brazo poderoso de Cristo. Como Pedro, cuando dejó de mirar a Cristo y fijó su mirada en el lago de esta vida, se hundió; pero cuando, a semejanza de él, gritamos "Señor, sálvanos", entonces somos rescatados por el Salvador [13].
La obra de Cristo está ilustrada en la parábola de las bodas del hijo del rey. Todos los convidados, buenos y malos, se encuentran en el matrimonio; pero cuando el rey llega para examinar a los convidados, son todos rechazados, menos los que están vestidos con las vestiduras de la justicia de Cristo. "Muchos son los llamados pero pocos los escogidos" [14].
Había dos departamentos en el Santuario o Tabernáculo. En el primer departamento era efectuado un servicio todos los días del año, el cual tipificaba la invitación a los convidados y el hecho de llevarlos hasta las bodas. Un Día al final del año, era efectuado un servicio en el segundo departamento, el cual tipificaba el trabajo de escoger entre todos los convidados, a aquellos que eran dignos de la vida eterna, tal como es ilustrado en la parábola cuando el rey examinó a los convidados.
TIPO
Hebreos 8:1-5
El Santuario terrenal era una sombra del Santuario Celestial.
El Santuario terrenal tiene dos departamentos.
Hebreos 9:1-3 Heb. 9:24

ANTITIPO
Apocalipsis 11:19
.- Existe un Santuario  celestial.
El Santuario celestial también tiene dos departamentos.

Referencias
2.1.- Exodo 26:15-30
2.2.- Exodo 36:37
2.3.- Apocalipsis 4:2-4; 5:11
2.4.- Exodo 26.1
2.5.- Eze. 1:28
2.6.- Exodo 26:1-14
2.7.- Exodo 40:38
2.8.- Isaías 32.2
2.9.- Salmo 91.1
2.10.-Exodo 40:38
2.11.-Salmo 89:15
2.12.-Juan 10:28-29
2.13.- Mateo 14:28-31
2.14.- Mateo 22:1-14