El testimonio de Jesús

¿Cómo debería leerse Apocalipsis 12: 17: "Mantienen el testimonio de Jesús" o "Dan testimonio acerca de Jesús"? La pregunta, que parecería no ser importante a primera vista, adquiere más y más significación a medida que más se la examina. Como lo vamos a ver, las diferentes versiones modernas de las Escrituras tienden a poner de manifiesto lo que los traductores creían acerca de los dones espirituales. ¿Se manifiesta el don espiritual de profecía cuando cualquier cristiano habla acerca de Jesús (la posición "liberal"), o implica una revelación directa y milagrosa de Dios a profetas individuales especialmente seleccionados (el concepto de los cristianos "conservadores")?

Las versiones conservadoras se acercan a la versión Reina-Valera. La Biblia de Jerusalén (que es la que estamos citando) rinde el pasaje así: "Los que guardan los mandamientos de Dios y mantienen el testimonio de Jesús". La versión Dios habla hoy dice: "Los que obedecen los mandamientos de Dios y siguen fieles al testimonio de Jesús". Evidentemente, son versiones producidas por traductores "liberales". En cambio, la versión Reina-Va/era dice así: "los que guardan los mandamientos de Dios y tienen e/ testimonio de Jesucristo". Es una versión "conservadora". los traductores de la Biblia de Jerusalén aparentemente creen que el profeta recibe una revelación de jesús que los demás cristianos "mantienen". Aparentemente estos traductores creen que todo el que habla acerca de Jesús tiene el don de profecía.
Para decidir por nosotros mismos cuál de todas estas traducciones es la mejor, tenemos que tomar en consideración varias cosas...

a. El original griego del cual se han traducido estas diferentes versiones dice: "ejon- ton ten marturian /esou". la traducción literal es sencillamente: "Tienen el testimonio de Jesús", la más parecida al original de todas las traducciones, entonces, es la Reina- Va/era. Por lo tanto, ¿qué base lingüística tienen los traductores para llegar a esas otras , variantes " /esou” es el nombre de Jesús en lo que los lingüistas llaman caso genitivo. El equivalente de este caso en castellano lo hacemos con la preposición "de". En castellano usamos esta preposición de diferentes maneras. Cuando decimos: "la casa de Juan", la usamos como posesivo. Pero cuando decimos: "Una pila de leña" o "una palabra de bienvenida" la estamos empleando para describir algo. En griego también el caso genitivo se puede entender de diferentes maneras. Por lo tanto, /esou se puede traducir para implicar un posesivo ("de Jesús", "que pertenece a Jesús"), o el origen ("procedente de Jesús"), o la meta u objetivo ("hacia Jesús"), o una descripción ("acerca de Jesús").

b. Para decidir cuál es la mejor traducción de la frase que estamos comentando; necesitamos examinar los otros cuatro lugares donde ésta aparece en el Apocalipsis. Veamos, por ejemplo, cómo traduce estos pasajes la versión Dios habla hoy (una versión reciente, pero de vasta difusión, cuya característica principal es que está en castellano sencillo), recordando, eso sí, que en todos los casos se trata de la misma frase griega: "Del mensaje de Dios confirmado por Jesucristo" (Apocalipsis 1: 2). "El mensaje de Dios confirmado por Jesús" (versículo 9). "Al testimonio de Jesús" (12: 17). "Al testimonio de Jesús" (19: 1 O). "Al testimonio de Jesús" (20: 4), lo menos que podemos decir, y con todo respeto, es que esta versión no es consecuente; la versión Reina-Va/era, en cambio, traduce consecuentemente estos pasajes por "el testimonio de Jesucristo" o "el testimonio de Jesús". c. Conviene que prestemos atención al hecho de que en Apocalipsis 19: 10 se define la frase "el testimonio de Jesús". El ángel le dice a San Juan: "El testimonio de Jesús es el espíritu de profecía". la forma normal y definida de entender la declaración del ángel es que cuando el Espíritu Santo selecciona a una persona a fin de que reciba el don espiritual de profecía, para servir como profeta o vocero de Dios, el mensaje que el Espíritu Santo le da al profeta proviene de Jesús. "El testimonio de Jesús es el espíritu de profecía".

En 1 S. Pedro 1: 11 encontramos confirmado este criterio. Allí se nos habla del "Espíritu de Cristo" que inspiró a los profetas del Antiguo Testamento. El mensaje de los profetas del Antiguo Testamento provino del Espíritu de Jesús.

d. Necesitamos examinar de nuevo la palabra ejonton, que significa literalmente "tener" o "poseer". la Biblia de Jerusalén hace algo muy extraño cuando traduce este verbo por "mantener". No hay razón alguna, objetiva, para traducir "tener" por "mantener" en este caso. la palabra 1:'jonton (o alguna otra forma del verbo ejo) aparece junto a la palabra "testimonio" en S. Juan 5: 36 y 1 S. Juan 5: 10. En ambos casos la Biblia de Jerusalén traduce en forma correcta esta palabra por "tengo" y "tiene" respectivamente, y no "mantienen", como lo hace inconsecuentemente en Apocalipsis 12: 17.

e. Vuelva a leer, si le parece bien, . Ahí nos informamos de que el "testimonio de Jesús" y "la Palabra de Dios" es algo por lo cual San Juan fue castigado. Puesto que la "Palabra de Dios" en los días de San Juan era la revelación divinamente inspirada registrada en el Antiguo Testamento, parece ineludible llegar a la conclusión de que el "testimonio de Jesús" era el nuevo conjunto de escritos sagrados que se estaba desarrollando, es decir, el Nuevo Testamento, que el Espíritu Santo todavía estaba inspirando a los apóstoles de Cristo para que lo escribieran en los días de San Juan. Todavía no estaba terminado. San Juan estaba por ser inspirado por una revelación directa que proveería otro libro al cuerpo de escritos en formación conocido como el "testimonio de Jesucristo".

f. Al traducir el griego original tan literalmente como resulta posible, vemos que al pueblo de Dios de los últimos días se lo describe en Apocalipsis 17: 10 como 1) los que guardan los mandamientos de Dios y 2) "tienen el testimonio de Jesús" (que es "el espíritu de profecía" (19: 10). Llegamos a la conclusión de que Dios quería que nos enteráramos de que sus "santos" de los últimos días sobresaldrían en estos dos aspectos.

San Pablo, al referirse a la iglesia que esperaría la segunda venida de Jesús, dijo que "no os falta ningún don" (1 Corintios 1: 7). Podemos creer entonces que Apocalipsis 12: 17 vislumbraba el surgimiento en el tiempo del fin de un grupo de cristianos que sobresaldría por guardar los mandamientos de Dios y también por poseer (o tener) una renovación del espíritu de profecía por medio de una persona o de varias en las cuales el don de profecía volvería a aparecer como en la antigüedad.
Mucho más se podría decir -y se ha dicho- acerca del tema. Dentro de nuestras limitaciones tenemos que llegar a la conclusión de que son correctas las traducciones de Apocalipsis 12: 17 más fieles al original griego al decir "tienen el testimonio de Jesucristo", y que el significado de este texto es que el movimiento de cristianos guardadores de los mandamientos de los últimos días disfrutaría de un reavivamiento del don de profecía.