Las Despabiladeras

Eran pinzas o instrumentos para despabilar o limpiar las mechas de las lámparas: Los "platillos" eran receptáculos en donde poner las partes de las mechas recortadas y sacadas por las "despabiladeras".

 

 

 

El Candelabro de Oro

 

Según la representación del candelero en el arco de Tito, y de acuerdo con lo que dice Josefo (Antigüedades iii. 6. 7), el "candelero" tenía una columna central de la cual se desprendían hacia arriba tres pares (vers. 35) de ramales que alcanzaban hasta un mismo nivel. No se dan las dimensiones del candelero, pero estaba hecho de oro macizo. Sus ramales estaban decorados con "copas" en forma de almendras (vers. 33), con "manzanas" o capiteles que, al parecer de algunos eruditos, podrían ser como granadas, y con "flores". Una por una, las lámparas del candelero eran atendidas cada noche al ponerse el sol, y nuevamente a la mañana (Exo, 27: 20, 21; 30: 7, 8; Lev. 24: 3, 4). Nunca quedaban todas apagadas a la vez (PP 359). Al entrar el sacerdote en el lugar santo, el candelero estaba a su izquierda, es decir hacia el sur (Exo. 40: 24).

 

Un Talento de oro, con un valor equivalente a un peso de 34,19 kg (75,38 libras). Esta cantidad de oro formarla un cubo de 12,06 cm (4 3/4 pulgadas) de lado, ó 1,754 cm3 (107 pulgadas cúbicas). En cierto sentido, el "candelero" representaba al pueblo de Dios como la luz moral y espiritual del mundo, en forma individual (Mat. 5: 14-16; Fil. 2: 15) y como iglesia (Apoc. 1: 12, 20). Representaba también el poder del Espíritu Santo para alumbrar la iglesia (Zac. 4: 2-6; Apoc. 4: 5). Sin embargo, en el más alto sentido posible, señala a nuestro Señor y Salvador Jesucristo (Juan 9: 5), quien es la luz del mundo (Juan 1: 4; 8: 12; 12: 46), e imparte al alma "toda buena dádiva y todo don perfecto" que desciende del "Padre de las luces" (Sant. 1: 17).

El primer candelabro hecho para el tabernáculo era de oro martillado, consistía de una base y un eje principal del que salían otras 6 ramas, y estaba ubicado en el lado sur del primer departamento del tabernáculo (Ex. 25:31-40; 40:24). Las lámparas se alimentaban con aceite puro de oliva y permanecían encendidas toda la noche (Ex. 27:20, 21; Lv. 24:2-4; Josefo dice que 3 de las lámparas quedaban 199 encendidas durante el día). Salomón reemplazó el único candelabro por 10; 5 de cada lado del santuario de su templo (1 R. 7:49; 2 Cr. 4:7). Nabucodonosor los llevó a Babilonia (Jer. 52:19) y aparentemente no fueron devueltos a Jerusalén en tiempos de Ciro, porque el templo de Zorobabel habría contenido sólo un candelabro (que Antíoco IV Epífanes se llevó después de profanar el templo; 1 Mac. 1:20, 21). Judas Macabeo mandó hacer otro (4:49), pero en el templo de Herodes fue reemplazado por uno mucho más grande. Se apoderaron de él los romanos en el 70 d.C. y fue llevado en la procesión triunfal de Tito, como lo muestra el relieve en el Arco del Triunfo (fig 110). El candelabro permaneció en Roma hasta que los vándalos lo transportaron a Cartago en el 455 d.C. Belisario lo llevó a Constantinopla (534 d.C.), y más tarde fue restituido a Jerusalén por el emperador Justimano. Probablemente fue llevado al oriente por los persas, cuando saquearon Jerusalén (614 d.C.). Desde entonces no se sabe nada más de él.