Sacrificios y Ofrendas.

Estos eran productos de origen animal o vegetal que se presentaban al Señor como una expresión de adoración, gratitud o dedicación, o para la expiación del pecado. En el AT se emplean los siguientes términos hebreos genéricos para sacrificios y ofrendas:

1. Minjâh, "ofrenda" cruenta e incruenta; luego, en la ley levítica, "ofrenda de cereal" (1 R.18:29, 36; Is. 1:13; 19:21; etc.). Cabe acotar que para designar el sacrificio cruento en general se usa el heb. zebaj (de la raíz verbal zbj, "inmolar para el sacrificio").

2. Qorbân,'ofrenda" y/o "don" santificados (Lv. 2:4 7; etc.).

3. Terûmâh, "contribución" (2 Cr. 31:14; Is. 40:20; etc.). En Ez. 45:1-7 y 48:8-21 el término hebreo significa la porción de tierra adjudicada al santuario y a los sacerdotes, un área que debía ser muy santa.

El sistema de sacrificios fue establecido 1024 cuando el pecado entró en el mundo (Gn. 4:3, 4), y sirvió durante los siglos siguientes como un recordativo de que su paga es muerte, y que la vida eterna se puede lograr únicamente como un don de Dios (Ro. 6:23). Por siglos los sacerdotes eran los jefes de cada familia, pero en el monte Sinaí se hizo provisión sistemática para varias clases de sacrificios, y con el tiempo todos ellos eran ofrecidos por los sacerdotes. De una manera u otra, todos prefiguraban al inmensamente más grande, al del "Cordero de Dios" (Jn. 1:29; cf Is. 53:7).

Las ofrendas por el pecado y la transgresión, en particular, representaban el sacrificio vicario de Cristo, que "fue herido por nuestras rebeliones" (ls. 53:4, 5; cf v 6). En sí y por sí misma, ninguna ofrenda cruenta del AT no podía, y en realidad nunca pudo, "quitar los pecados" (He. 10:4, 11) ni tampoco "hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto" (9:9). Sólo el inmaculado sacrificio de Cristo puede "limpiar" la "conciencia de obras muertas" (vs 11-15). La verdad fundamental expresada simbólicamente por los sacrificios era que "sin derramamiento de sangre no se hace remisión" del pecado (v 22), y que esta muerte es vicaria (Is. 53:4,6).

En Levítico (especialmente los cps 1-7, 16 y 23), y en Exodo y Números, se nos da detallada información acerca de los diversos sacrificios.

Los sacrificios y las ofrendas del AT se pueden clasificar tomando en cuenta su propósito, quién las ofrecía y su clase.

Propósito.

1. El "holocausto" (ofrenda totalmente quemada) expresaba adoración, gratitud y dedicación. Representaba la adoración inalterable e ininterrumpida y la devoción de la totalidad de la congregación al Señor.

2. Las ofrendas "por el pecado" representaban la confesión de las faltas cometidas contra Dios, y su expiación; por otra parte, las ofrendas por "la transgresión" y "la culpa" implicaban la confesión del mal cometido contra los hombres y la restitución por el daño o la pérdida infligidos, aunque la diferencia exacta entre ellas no siempre es clara.

3. Las ofrendas "de paz" expresaban gratitud, buena voluntad, fraternidad y el cumplimiento de ciertos votos.