¿Existe hoy el don profético?

¿Se ha manifestado el espíritu -o don- de profecía en nuestros días? A la luz de los argumentos que hemos desarrollado en la respuesta anterior, podríamos esperar descubrir un reavivamiento del espíritu -o don- de profecía entre un grupo de creyentes que creen en la observancia de los mandamientos de Dios. Ya hemos visto en nuestra argumentación general que la observancia de los mandamientos implica la decisión de participar de la bendición de la observancia del sábado.

Los adventistas del séptimo día que cree en la observancia del sábado. Los escritos de Elena G. de White han sido considerados por ellos como divinamente inspirados. La producción de unas cien mil páginas de manuscritos en el curso de su vida parecen cumplir los requisitos de las Escrituras relativos a un verdadero profeta, y llevan en sí mismos la evidencia de que provienen de una fuente divina. Parecen ser un "testimonio de Jesús".

Los escritos de Elena G. de White se han dirigido con eficacia espiritual a gente de muchas culturas e idiomas. El camino a Cristo, una de sus obras, ha sido traducido a 117-idiomas, lo que aparentemente hace de Elena G. de White "el cuarto autor más traducido en la historia de la literatura; la autora, mujer, más traducida, y la más traducida entre los autores norteamericanos de ambos sexos".

Cuando falleció en 1915 el lndependent [Independiente] de la ciudad de Nueva York dijo respecto de ella: "No manifestó orgullo espiritual ni fue impulsada por el afán de lucro. Vivió la vida e hizo la obra de una digna profetisa". En la década iniciada en 1950 William Foxwell Albright, el renombrado arqueólogo (escribió más de 800 artículos y se le otorgaron 25 doctorados honorarios), estudió el caso de Elena G. de White y declaró que se trataba de una auténtica profetisa. Su filosofía de la educación, tal como aparece en su libro La educación (traducido al castellano), ha sido publicado con alabanzas clamorosas por el gobierno del Japón. Sus consejos acerca de la vida sana -tan extraños cuando los presentó por primera vez, y tan normales en la actualidad- han sido alabados por varios expertos en la materia.

Pero una persona dotada del don de profecía no debe ser evaluada por recomendaciones. La fidelidad a las Escrituras debe ser la piedra de toque. Dios, "que no miente" (Tito 1: 2), jamás le va a comunicar a un vocero del tiempo del fin algo contrario a lo que dijeron los profetas de los tiempos bíblicos.

La mejor manera de descubrir si Elena G. de White escribió impulsada por el poder de Dios consiste en leer sus escritos. Como ejemplo les recomiendo El camino a Cristo. Para un estudio más sustancial, lea El Deseado de todas las gentes, su impresionante biografía de Jesús, y El conflicto de los siglos (las tres obras existen en castellano), y pueden ser solicitadas a la editorial que los publican.
Mucha gente las ha considerado de grandísimo valor.