AZAZEL - 9na. Parte

5. No hay ejemplos en el Antiguo Testamento en donde Dios haya abolido una práctica ilegal para reemplazarla por otra ceremonia ilegal.128

Respuesta. Este argumento se contradice a sí mismo por el empleo de dos premisas falsas. Por un lado, no puede negarse que muchas leyes de la Biblia sirvieron de antídoto contra la tendencia de los israelitas de imitar las costumbres paganas. Por otro lado, ya se vio que la ceremonia de Lv 16 no contradice el genio de las instituciones del Antiguo Testamento, ni llega a ser, por consiguiente, tampoco ilegal.

Entre los numerosos ejemplos que pueden ser dados, bastará con presentar uno aquí. ¿Puede negarse que las órdenes bíblicas relativas a las nuevas lunas (Nm 28:11; 10:10; SI 81:3, etc) , no fueron establecidas como antídoto contra la tendencia israelita de imitar las costumbres paganas de adorar la luna? (2 R 23:5; Is 47:12; Jc 8:21; Is 3:18; cf.Jb 31 :26-28). La prohibición que aparece en Lv 17:7 y el ritual del macho cabrío vivo que aparece en el capítulo anterior, sería equivalente a la prohibición de Dt 4:19; 17:3 y la orden de las nuevas lunas ya mencionada.

6. Es difícil admitir que el libro de Levítico haya dado al demonio de los desiertos un lugar tan importante en el culto, en el día más memorable, y en la función más santa.129

Respuesta. Si una función del ritual del Día de la Expiación debía ser considerada más santa que otra, esa sería la entrada del Sumo Sacerdote al lugar santísimo, llevando la sangre del macho cabrío por Yahvé. Sin embargo, es verdad que el lugar que ocupa Dios en el libro de Levítico y en la Biblia en general, sobrepasa incomparablemente el lugar que ocupa el diablo. Todo poder, bueno o malo, está en la Biblia bajo el poder de Dios. Ahora bien, ¿debía esto impedir que la ley fuese realista y demostrase gráficamente cómo los pecados y su instigador serían definitivamente erradicados de entre los hijos de Dios?130

7. El paralelismo entre Azazel y Satanás no tiene nada que ver aquí, puesto que se trata de un texto legislativo, en donde las exigencias del estilo poético no son aplicables.131

Respuesta. Si el paralelismo o el contraste debe ser considerado en el análisis de algún pasaje bíblico, como característica exclusiva del estilo poético, entonces no se podría tampoco descubrir las diferencias de contenido y significado en los distintos sacrificios y ofrendas ordenadas en la ley.

8. Cuando el redactor de la ley llega al lugar capital en donde debería explicar el destino del macho cabrío, se contenta con repetir tres veces su envío al desierto (Lv 16:21,22a,b) con los pecados del pueblo, sin ninguna alusión a un ser viviente.132

Respuesta. Este ejemplo puede ser tomado mas bien como una evidencia adicional de que el macho cabrío era considerado como substituto de Azazel, así como el primero lo había sido del pueblo (v.15) y de Yahvé (v.8-9). Se ha destacado en este sentido, que la preposición le, "por," que en Lv 16 aparece en relación con Yahvé, el pueblo y Azazel, podría ser usada con el sentido de "de la parte de" o "en substitución de."133 Así, el segundo macho cabrío era enviado "como substituto de Azazel hacia el desierto" (v.1 O). Su suerte ya había sido determinada, y el animal en sí es visto entonces como un símbolo de Satanás, razón por la cual no se menciona de nuevo su nombre (v.21-22).

9. Si la interpretación del rito del macho cabrío debía ser juzgada en base al número de autores que ven en el término Azazel al príncipe del mal, habría entonces que adoptar esta última posición. Pero las consideraciones bíblicas no pueden ser decididas por cómputo de votos. Es el testimonio general de las Escrituras que debe ser considerado como decisivo.134

Respuesta. Esta observación trae a colación un principio metodológico importante para la interpretación bíblica, y considera implícitamente que el gran número de autores que ha adoptado este enfoque de Azazel, desprecia el contexto general de la Biblia. Ya fue mostrado que los estudios teológicos más recientes no descuidan las evidencias internas del Antiguo Testamento, y tales evidencias son abrumadoras. Una consideración de la tipología. del Nuevo Testamento en relación con este rito, demostrará también que esta interpretación está de acuerdo con el testimonio general de las Escrituras.135

10. Los dos machos cabríos son presentados, ofrecidos y consagrados a Yahvé como medio de expiación. Sería, pues, inconcebible que Dios y Satanás fuesen puestos en el mismo nivel, y que este último comparta o reciba la mitad del sacrificio ofrecido a Dios.136

Respuesta. El primer macho cabrío no era incompleto, ni una mitad. Azazel no comparte con Dios, ni la ofrenda por el pecado de Israel, ni la obra de expiación. Tampoco aparece ninguna palabra que sugiera que era consagrado a Yahvé, ni nada sugiere en el rito que este era el caso. El segundo macho cabrío entra en acción únicamente después que el primero ha acabado de expiar el santuario (Lv 16:20). Los ritos de expiación son llevados a cabo "cerca de él" (v.10), pero no a través de él, sino por medio de los dos animales sacrificados que lo preceden.137 Una vez que esto se cumplía, el macho cabrío era enviado como substituto de Azazel "hacia el desierto."138

El segundo macho cabrío tampoco era un sacrificio o regalo ofrecido al diablo. En esto difiere de los ritos paganos. Si era presentado delante de Yahvé, no era ni para consagrarlo ni para santificarlo, sino para cumplir el designio divino sobre él.139 Siendo un substituto, símbolo o representación de Azazel, la idea de un regalo consagrado al diablo es reemplazada por la de una expulsión del diablo mismo de la asamblea de Israel. Su presentación delante de Yahvé responde al hecho de que Dios, como Juez y Rey de Israel, es el único ser autorizado y capaz de expulsarlo finalmente de Su pueblo.

Conviene recalcar una vez más que, aceptar la idea de Azazel como nombre del príncipe de las tinieblas, no es asumir las interpretaciones exageradas de los autores liberales que piensan que el rito daría cuenta de una antigua adoración de los demonios en Israel, puesto que la ley levítica les rechaza todo derecho al culto. Una imagen bíblica semejante se da en Zc 5:5, como ya se vio, en donde se describe la expulsión de los pecados de Israel a Babilonia , centro simbólico del mundo pagano. El profeta está uniendo con esta visión, las imágenes de Lv 16 en el Día de la Expiación, con la visión del Rey de Babilonia en Is 14.

En efecto, la figura de los pecados que son alejados del pueblo de Dios y enviados a su causa primera, al príncipe enemigo de Dios, es típica del Día de la Expiación. Por el hecho de determinar el lugar adonde son enviados, Babilonia, Zacarías asocia la descripción que Isaías hizo de Lucifer en la figura del Rey de Babilonia (Is 14:12), con las imágenes de los profetas que como Isaías, describen a Babilonia transformada finalmente en desierto y guarida de animales que representaban ya desenmascaradamente a los demonios.140 No hay, pues, razón para manifestar semejante sensibilidad teológico-religiosa al buscar rechazar la interpretación obvia de Lv 16, de que el macho cabrío llevaba los pecados de Israel al príncipe de los demonios.141