AZAZEL - 4ta. Parte

A pesar de estas dificultades insuperables, se puede reconocer que esta interpretación de Azazel con el significado de "alejamiento," no contradice el rito del segundo macho cabrío, ni tampoco el espíritu del ritual. Los problemas se levantan cuando se quiere fundamentar esta interpretación en el término mismo en consideración.42

Una extensión de esta idea de abstracción vista en el término Azazel, desemboca en una imagen de substitución. Se hace la relación entre el sufrimiento del Siervo de Yahvé y la costumbre extendida de cargar el sufrimiento sobre un objeto, un animal o aun una persona.43 De esta forma, el macho cabrío llegaría a ser un ejemplo de "Solidaridad Vicaria," es decir, de la responsabilidad colectiva que pesa sobre un substituto.44 Pero un análisis más detenido del texto muestra que el macho cabrío no substituye al pueblo, sino a Azazel.45 Además, no hay ninguna evidencia de una substitución en el sentido de un sufrimiento por los pecados de otros, puesto que el macho cabrío no era matado en el desierto. No se lo considera, de hecho, un sacrificio; es un macho cabrío que aleja los pecados de Israel.

Una última tentativa dentro de esta perspectiva, tiene en cuenta el contraste entre los dos machos cabríos, pero en lugar de ver en Azazel un ser personal, lo representa como "el poder natural de nuestros sentidos." El animal sería así, una especie de representación de la vida pasada en resistencia contra Dios. Azazel significaría, según esta opinión, "un carácter obstinado" contra Dios, que debe desaparecer sin ningún futuro promisorio.46 Pero el lenguaje de esta teoría, a veces casi paulino, aunque interesante, tiene un valor más homilético que exegético.47

En resumen, las razones que han llevado a la mayoría de los intérpretes a rechazar esta interpretación, pueden ser enumeradas como sigue:

a) La misma objeción de base hecha a las otras interpretaciones por quienes ven en el rito una oposición entre dos seres personales, Yahvé y Azazel, permanece intacta.48

b) La forma taza', tomada del árabe, es posterior y muy particular. No existe en hebreo. Ningún texto bíblico puede evocarse para apoyar una idea semejante.49

c) La frase de Lv 16:10: "para enviarlo al desierto," quedaría superflua si esta significación se encontraba en la palabra Azazel. El pasaje tendría que leerse, en efecto: "para enviarlo al envío hacia el desierto," lo que no es natural.50 D. Azazel como un ser sobrenatural opuesto a Dios.

La mayor parte de los autores modernos adopta la interpretación más antigua, de que Azazel es un ser personal que se opone a Dios y que mora en el desierto.51 Las evidencias bíblicas y extrabíblicas son muy numerosas en este sentido, y será oportuno considerarlas en detalle. Los caminos utilizados para llegar a esta conclusión no son siempre los mismos, pero las conclusiones, de una manera u otra, desembocan casi siempre en la idea de un ser sobrenatural, un demonio o jefe de demonios, una especie de divinidad antigua y malvada que causa los males del pueblo.

Las razones por las cuales esta última interpretación obtiene el consenso casi unánime de los exégetas actuales, son numerosas. Será bueno considerar primero la historia de esta interpretación, para luego analizar los aportes modernos y pesar su valor.

a) Azazel como un ángel caído en la literatura antigua.

La fuente extrabíblica judía más antigua que se posee para estudiar el término Azazel, es el libro etíope de Enoc.52 Azael (6:1 ss) o Azazel (9:4-6), aparece en décimo lugar en la lista de ángeles caídos allí mencionados, y representa la fuente de todo mal y corrupción. Se le pide al ángel Rafael "atar las manos y los pies de Azazel y arrojarlo en las tinieblas." Este mismo documento menciona un desierto que se encuentra en Dudael en donde Azazel debía ser puesto, lo cual lo acercaría en alguna medida al texto de la Mishna.53 Se ha encontrado también el resto de un comentario sobre Azazel y los ángeles entre los manuscritos de Qumran (Cueva 4), y que se parece a la leyenda de Enoc.54

La idea dominante de la literatura midráshica que va desde el período post- bíblico primitivo hasta los últimos midrashims, es que Azazel era un ángel caído o demonio.55 En los últimos midrashims, Azazel es identificado con Azael, con Satanás o aun con "el demonio" (sm'~, Y relacionado con el día del juicio en el Día de la Expiación. El demonio seductor que engañó a la humanidad, aparece claramente identificado con el Azazel de Lv 16. Es él quien acusó una vez en lo pasado a Israel delante de Dios, en el Día de la Expiación, debido a que los israelitas encontraban misericordia aún después de haber provocado a Dios.56

El término Azazel se encuentra también en el Apocalipsis de Abraham, en donde toma la forma de un ángel caído.57 El Talmud de Babilonia lo considera como a alguien que obtiene la expiación de Uza y Azel.58 Estos dos personajes son, según Rashi, dos ángeles demoníacos que descendieron a la tierra antes del diluvio, y codiciaron las hijas de los hombres. Azazel, según Rashi, expía también el pecado de incesto.59

Entre los padres de la iglesia, Ireneo lo identificó también con Satanás.60 Algo más tarde, Orígenes lo emplea no sólo como figura del ángel caído,61 sino también como el pecador que se vuelve impuro, o el ladrón que blasfema y que es precipitado al desierto. El desierto es, según él, el infierno mismo a donde Jesús lleva los partidarios de Azazel. En el estilo típicamente alegórico de los padres alejandrinos, Orígenes también ve en Azazel a Barrabás liberado, viviendo en el desierto, y llevando los pecados del pueblo.62 Ireneo y Orígenes son, tal vez, los únicos representantes cristianos de los primeros siglos que identificaron explícitamente a Azazel con un ser opuesto a Dios, más precisamente, Satanás.

Durante la Edad Media se encuentra un renacimiento de esta idea entre algunos escritores judíos. Se destacan entre ellos dos autores en especial: el "racionalista" Ibn-Ezra (1092-1167) Y el "místico" Rambán (1195-1270).63 Ibn Ezra hizo un enlace entre Lv 16:9 y 17:7, y consideró que este último texto poseía la clave para revelar el secreto de la palabra Azazel. Azazel, en relación con el desierto, es un demonio, y el macho cabrío determinado para este demonio no era un sacrificio, puesto que era soltado libre con los pecados del pueblo.64 Rambán cree, contrariamente, que el animal suelto era un "presente/soborno" para Satanás, a quien la Torah prohibió totalmente adorar.65