AZAZEL - 11va. Parte

Mientras muchos autores buscaban evidencias para probar que la religión de Israel no era diferente de las religiones paganas, 150 otros manifestaron el mismo celo por probar la autenticidad de la Biblia, y por negar toda dependencia del contenido bíblico con el mundo mitológico de sus días.151

Estas tendencias se vieron nítidamente en las reacciones que produjeron las publicaciones y comentarios de varios ritos paralelos al del Día de la Expiación en la Mesopotamia,152 y posteriormente en otros lugares del mundo antiguo. Felizmente, con el tiempo los excesos han ido desapareciendo en ambos sentidos. Aunque estas corrientes han subsistido con el correr de las décadas, el clima se ha atemperado, y se admite que la religión de Israel tenía muchas cosas en común con el mundo antiguo, y al mismo tiempo que conservaba y transmitía un mensaje que le es propio.

Es evidente que el contenido bíblico es muy rico. Por consiguiente, es aconsejable mantener una actitud abierta y prudente, tanto en la consideración de los paralelos presumibles que ofrece la historia de las religiones, como en el análisis independiente de las evidencias intemas. A pesar de la diversidad de aspectos tratados en la Biblia y de la naturaleza diferente de los temas que allí se abordan, no hay duda de que el contexto interno debe ser considerado como privilegiado en toda investigación bíblica.153 Sin embargo, un análisis sereno de los ritos encontrados en otras religiones del mundo antiguo, permitirá ensanchar la comprensión que se tenga, no solamente del contenido bíblico, sino también del fenómeno de la Inspiración.

Los diferentes ritos extrabíblicos.

Desde el fin del siglo pasado hasta hoy, han ido apareciendo varios trabajos comparativos entre el rito bíblico de Azazel y algunos textos semejantes del mundo antiguo. Estos trabajos permiten ver que el rito del macho cabrío vivo de Lv 16, aunque posee características propias y únicas, no es un rito totalmente inédito, sin ninguna relación posible con las costumbres e ideas del mundo en general.154

La mayor parte de los casos presentados como paralelos del "chivo emisario," no tiene casi ninguna relación real y directa con el ritual levítico. Es verdad que la idea de substitución de la desgracia humana podía darse en relación con otros seres humanos, con animales o aun con ciertos objetos materiales, y que este cuadro aparece en todos lados como algo inherente a la naturaleza humana. Pero tanto las descripciones de estos ritos, como las ideas precisas que proyectan, son casi siempre bastante diferentes de las ideas y detalles descriptos en el rito por Azazel.155

En este trabajo se considerarán únicamente los rituales más antiguos que puedan tener alguna relación o paralelismo más evidente con el ritual bíblico. Así se estará en mejores condiciones de destacar las semejanzas y las diferencias entre todos estos ritos.

Sólo dos centros paganos de religión se destacan en ofrecer documentos antiguos con ritos semejantes al de Lv 16. Ellos son Babilonia y Hatusa, el imperio de los hititas.156 Un estudio cuidadoso, hecho recientemente en relación con los documentos ugaríticos, muestra que tales documentos "no traen ninguna contribución significativa al estudio de la idea de substitución sacrificial." "Ellos revelan únicamente que se daban substitutos a los poderes del bajo mundo, para permitirle a Bata! (dios cananeo) salir en libertad."157 El único valor de los textos ugaríticos parece ser, pues, el de presentar toda una gama terminológica ya considerada más arriba, muy significativa en relación con la que aparece en el ritual levítico.
Paralelos babilónicos del macho cabrío vivo.

La búsqueda de rituales paralelos del macho cabrío vivo en Babilonia, parece haber nacido con nuestro siglo.158 Entre los diferentes ritos babilónicos, sólo tres tipos de ritos dejaron trazas suficientemente significativas como para que varios especialistas las consideren semejantes al ritual bíblico.

El primer grupo de documentos menciona algunos animales con cuernos llamados mashu!tuppO, "macho cabrío,"159 o incluso el cerdo.160 Los miembros de estos animales eran colocados sobre los miembros correspondientes del enfermo para que el animal lleve los "demonios, causa de todos los males..., del hombre que atormentaban."161 Estos demonios que acarrean la enfermedad, la destrucción, la muerte, etc., son expulsados de la tierra de los vivientes a los mundos subterráneos o bajo mundo. La fuente de todo mal se encontraba justamente en esta guarida de los demonios, y era de allí que ellos
provenían.162 Los mashu!tuppl1 eran sacrificados y cargados con el mal de los enfermos, y entonces llevados a campo libre.

Este lugar era árido (seru), y se encontraba en el oeste (ereb samsl). Todas estas expresiones simbólicas designaban al bajo mundo de los demonios.163 En este contexto, resulta interesante observar que en la Biblia, Dios siempre aparece por el oriente, de donde sale el sol;164 jamás del poniente. En cambio los animales terribles de la visión de Daniel 7, provienen del mar. Si ésta es una referencia al mar Mediterráneo, puede verse su relación con el Oeste, no con el Este.

La semejanza del ritual babilónico con el ritual israelita, descansa sobre la idea de alejar el demonio hacia el lugar de su dominio, por intermedio de un macho cabrío, el cual era una figura de los demonios. Sin embargo, el rito en sí tenía muchas diferencias que no pueden desconsiderarse. La primera diferencia tenía que ver con la manera de llevarse a cabo el ritual: en Babilonia se mataba el macho cabrío; en Israel era expulsado vivo. La segunda diferencia se da con respecto al momento elegido: en Babilonia el acto era individual y en relación con la enfermedad, mientras que en Israel el rito era nacional y en relación con una fiesta que concluía los ritos del año. La categoría del ritual también era diferente. En Babilonia el rito era un rito mágico, efectuado para quitar la enfermedad; en Israel el rito era un rito simbólico relacionado con la situación moral y espiritual del pueblo delante de Dios.