AZAZEL - 10ma. Parte

11. Los dos animales eran semejantes, y sufrían por los pecados del pueblo, ¿Cómo podían entonces representar a dos seres tan distintos? 142

Respuesta. Nada se representa ni se dice en la ley, acerca de un sufrimiento vicario del macho cabrío que no es inmolado.143 El rito del Día de la Expiación debe ser analizado desde la perspectiva que ofrece la suerte arrojada para distinguirlos, 144 y la tipología bíblica en general.145

Algo que debe tenerse en cuenta en la tipología, es que un mismo símbolo o figura no representa necesariamente siempre lo mismo. En muchos casos, sólo el contexto puede determinar su simbolismo.

Por ejemplo, el león es tomado en el Nuevo Testamento como símbolo de Satanás (1 P 5:8), pero en el contexto de la tribu de Judá y del santuario celestial, como símbolo de Cristo (Ap 5:5; cf.Gn 49:9-10). La serpiente representaba también a Satanás (Ap 12:9; cf.Gn 3:1-5,14-15), quien trajo la desgracia a este mundo, y buscaba constantemente la muerte del pueblo de Dios (cf.Nm 21 :6). Pero la serpiente de bronce que fue puesta sobre una asta para salvación, en medio del pueblo de Dios, curaba, y representaba a Cristo (Jn 3:14-15). Así también, el primer macho cabrío, dentro del contexto del santuario, obraba la expiación del santuario, y representaba a Cristo (Heb 9:11-12,22,etc). El segundo intervenía sólo cuando la expiación del santuario había terminado (Lv 16:20), y no era sacrificado. Erraba lejos del santuario, por el desierto, como un símbolo de Satanás (cf.Jb 1 :7; 2:2; Ap 20:1-3).

Es importante destacar también que no se eligió un cerdo ni un perro, ni ningún animal inmundo para representar al Príncipe del Mal, como en los ritos paganos,146 debido a que tales animales podían levantar la duda acerca de la responsabilidad de Dios con respecto a la naturaleza original con la cual creó a Lucifer (cf.Ez 28:15). Además, la suerte no determinaba el hazar, ni la casualidad, sino la voluntad divina, y se recurría a ella también para conocer la responsabilidad sobre alguna falta cometida.147

Si se tiene en cuenta que en la Biblia, el ángel caído es presentado como "ángel de luz" (2 Cor 11:14; cf.GI1:8), es decir, de una manera seductora (1 Cr 21:1; Mr 1:12-13; Mt 4:1,3; Ap 12:9; 20:3, etc), podrá verse también representado en la similitud de los dos animales, la actitud engañadora y sutil del ángel caído, que sólo la Omniciencia divina puede desenmascarar. Aquel que había engañado y desviado al pueblo durante el año transcurrido, era primeramente desenmascarado, luego inculpado, y finalmente expulsado de e.n medio de un pueblo ahora perdonado, purificado y en paz para con Dios.148

Conclusión.

Un estudio detenido de todas las proposiciones etimológicas ofrecidas a través de los siglos para explicar el término Azazel, muestra que sólo una se ajusta al contexto bíblico y extrabíblico, tanto lingüística como temáticamente, y esa es: "dios bravo" o "feroz." La tendencia de la mayor parte de los autores modernos en buscar en Azazel un radical 'el, "dios," está justificada, si se tiene en cuenta entre otras cosas, que Azazel aparece como un ser opuesto a Yahvé en Lv 16, y con una importancia y un papel que no podía ser ni del rey, ni del sacerdote, ni de ningún otro ser humano.

El término "dios fiero" califica al demonio además, con un atributo que era prominente y común a todas las divinidades-demonios del desierto. Entre los animales que los representaban, se destacaban los machos cabríos, y cuya
referencia en el contexto más inmediato al rito de Azazel, el de Lv 17:7, muestra que no eran ignorados. Así como se denominó con siglas equivalentes a Béel-zébul y Belial en el Nuevo Testamento, y así como se describe al ángel caído detrás de la imagen del "rey de Babilonia" en Is 14, y del "rey de Tiro" en Ez 28:12-19, los dioses-demonios del desierto estaban comprendidos en el vocablo Azazel y en la figura del macho cabrío, para representar a aquel a quien la Biblia llama en otros lados, Satanás o diablo.

Una consideración detenida de las diferentes críticas hechas a este último enfoque, muestra que no hay ningún argumento de valor que pueda ser esgrimido desde un punto de vista exegético, para eliminarlo. Muchas de esas críticas son ya obsoletas, pues han sido superadas por nuevos estudios, razón por la cual no tienen ecos muy recientes. La resistencia fundamental que esta última interpretación ha encontrado, especialmente en el mundo cristiano, descansa sobre la dependencia que muchos autores católicos tienen de la interpretación de la Vulgata Latina, y sobre una tipología subyacente que muchos padres de la iglesia hicieron del segundo macho cabrío, como una figura de Cristo.

Otra dificultad que sobresale, tanto en las críticas presentadas por intérpretes judíos y cristianos del pasado, en relación con esta interpretación, es el temor de ver introducirse en el ritual un elemento de inspiración pagana, más bien que divina. Este hecho ha motivado la búsqueda de otros significados del término Azazel ya desde muy antiguo. Pero este temor no se justifica si se eliminan las interpretaciones exageradas que muchos autores liberales han extraído de la historia de las religiones antiguas, sin percibir la independencia del significado bíblico. En efecto, el ritual de Lv 16 no era sino un símbolo de una realidad cuyos alcances últimos, pueden descubrirse mediante un estudio cuidadoso de la tipología bíblica.

Para poder discernir mejor estas características específicamente bíblicas, será conveniente hacer un rápido examen de los principales rituales paralelos encontrados en el mundo antiguo.

11. Ritos semejantes del mundo antiguo.

La aparición de una nueva ciencia en el siglo pasado, la de la arqueología, puso la investigación bíblica bajo un estado de permanente novedad. Los descubrimientos innumerables de los documentos antiguos que fueron desenterrándose desde entonces, han ido enriqueciendo enormemente el contexto cultural sobre el cual los autores bíblicos expresaron el pensamiento divino. Sin embargo, el entusiasmo por la arqueología se vio marcado por distintos polos de atracción.149