Interpretación de los Escritos de Elena G. de White
Pr. Francisco Hernández Velázquez
 Vice-rector General del Seminario Adventista de Cuba.

Principios Básicos.

  1. Reglas básicas de la hermenéutica.
    1. Si un documento está en un idioma extranjero, se necesita un conocimiento de ese idioma. Esto incluye comprensión de la estructura las expresiones idiomáticas.
    2. Debe reconocerse el tipo de forma literaria (prosa o poesía, profecía o historia, alegoría o parábola, etc).
    3. Comprensión del contexto histórico, antes de llegar a conclusiones.
    4. Es útil un conocimiento de los factores climatológicos y geográficos que influyeron sobre el escritor.
    5. Los lectores deben descubrir qué significaban las declaraciones bíblicas para los contemporáneos del profeta antes de concentrarse en lo que debieran significar actualmente.
    6. Aprender lo más que podamos sobre el carácter y la personalidad del autor como también sobre la interacción personal general de las personas a las que se hace referencia en el documento que se está estudiando.
  2. Comprendiendo a Elena de White.
    1. Tenemos abundancia de material de Elena de White en forma de cartas, diarios, entrevistas, sermones, manuscritos generales, artículos de revistas y libros publicados. Esto nos coloca en una condición mejor para entender lo que la Sra. White quiso decir.
    2. También tenemos los testimonios de muchos de sus contemporáneos que la conocían bien y nos han dejado sus comentarios que son de gran ayuda y valor.
    3. El tema que provee unidad a sus escritos es el del Gran Conflicto. Sus consejos de salud, educación y teología se comprenden más plenamente cuando se ven a la luz de este tema dominante. También esto nos ayuda a explicar su uso de fuentes históricas y su aplicación a textos bíblicos.
  3. Peligro de una obediencia ciega.
    1. Es esencial confiar en Elena de White, pero la confianza ciega no debiera sustituir la reflexión cuidadosa cuando llegamos al punto de determinar qué significa ella en la actualidad.
    2. Para comprender sus escritos es útil notar nuevamente cómo funciona la revelación/inspiración según está revelada en los escritos bíblicos. La comparación entre la comprensión que uno tenga de los escritores bíblicos y de Elena de White puede verse en áreas tales como la actitud del lector, la inspiración de pensamiento o verbal, la infalibilidad, el significado de sola scriptura, el uso de fuentes comunes, y la diferencia entre lo sagrado y lo común.
    3. Lo que sabemos sobre la manera como fueron inspirados los escritores bíblicos es útil para nuestro estudio de los escritos de la Sra. White, y lo que sabemos sobre cómo Dios habló mediante Elena de White puede ayudarnos a entender cómo Dios habló mediante los profetas en los tiempos antiguos.
  4. Las actitudes hacen la diferencia.
    1. Algunos distorsionan los escritos de Elena de White al igual que hacen con la Biblia. La leen de acuerdo con su deseo de pervertir, aplicar mal o voluntariamente distorsionar las declaraciones de su verdadero significado.
    2. Un problema que tuvo Jesús fue que los dirigentes religiosos de sus días usaban erróneamente el AT, abusaron de él, y por ello no reconocieron a Jesús como su Mesías. Los dirigentes judíos leían el AT “a la luz de sus máximas y tradiciones... Se volvieron con aversión de la verdad de Dios a las tradiciones de los hombres.
    3. La actitud de uno al leer la Biblia es fundamental para una comprensión correcta de lo que significa la Biblia.
  5. Inspiración del pensamiento o verbal.
    1. Elena de White se identificó con aquellos que aceptan el concepto de inspiración del pensamiento en vez de inspiración verbal. Ella reconocía que “los escritores de la Biblia tuvieron que expresar sus ideas con lenguaje humano. Fue escrita por seres humanos... Todo lo humano es imperfecto. Diferentes significados se expresan con la misma palabra: no hay una palabra para cada idea distinta... La Biblia está escrita por hombres inspirados, pero no es la forma del pensamiento y de la expresión de Dios... La inspiración no obra en las palabras del hombre ni en sus expresiones, sino en el hombre mismo que está imbuido con pensamientos bajo la influencia del Espíritu Santo. Pero las palabras reciben la impresión de la mente individual... La mente y voluntad divinas se combinan con la mente y voluntad humanas. De ese modo, las declaraciones del hombre son las palabras de Dios”.
    2. En una carta escrita a Dr. David Paulson Elena de White le expresa que ella nunca pretendió que cada palabra en público o privada o que cada carta escrita por ella en cualquier circunstancia eran inspiradas, como el Dr Paulson creía y le remite a la introducción del C.S.
    3. Para entender la Biblia y los escritos de Elena de White, debe ser clara la diferencia entre revelación del pensamiento e inspiración verbal. Aquellos que creen en la inspiración del pensamiento entienden que el profeta es el “escribiente” de Dios, no su pluma.
  6. Infalibilidad y Sola Scriptura.
    1. La infalibilidad es una característica sólo de Dios, no de sus mensajeros. Aunque el mensaje que Dios revela a través de sus mensajeros es sin error, el mensaje es comunicado mediante mensajeros proclives al error, falibles. “Acerca de la infalibilidad, nunca pretendí tenerla. Sólo Dios es infalible”.
    2. Para Elena de White, la Biblia era siempre la piedra de toque de la verdad. Ninguna otra norma era necesaria o legítima: “Recomiendo al amable lector la Palabra de Dios como regla de fe y práctica”. En 1909, en su última presentación pública en una sesión de la Asociación General, ella dejó el púlpito para ir a su asiento, pero regresó y, levantando la Biblia con la que había predicado, la abrió y la sostuvo con manos temblorosas por la edad, diciendo: “Hermanos y hermanas, os recomiendo este libro”.
    3. Sola scriptura significa que toda pretensión de autoridad divina debe satisfacer la norma de mensajes proféticos previamente aceptados. Significa que los mensajes de cada profeta posterior tendrían que ser juzgados por su fidelidad a los mensajes anteriores. Por lo tanto, sola scriptura no significa que Dios no planee dar más información a hombres y mujeres a través del “don de profecía”, porque eso sería un non sequitur (conclusión errónea); negaría un principio bíblico.
  7. Uso de fuentes comunes de información.
    1. Cuando Dios habla a los profetas no instala un diccionario o una enciclopedia en sus mentes. Los profetas toman el mensaje inspirado y hacen lo mejor posible para comunicarlo en formas de lenguaje y pensamiento que le harán justicia al mensaje. Algunos (como Pedro) necesitaban que otros les ayudasen con su gramática; otros (como Lucas) reunían información de fuentes contemporáneas tanto como podían a fin de exponer la verdad que ardía en su interior. Pablo usaba a escritores contemporáneos para establecer un mejor contacto con su público griego.
    2. Tanto los escritores del AT como del NT dependían de informes orales o escritos y en muchos casos se tomaba prestada información de fuentes no bíblicas.
    3. Elena de White explicó francamente por qué ella usaba diversos historiadores al trazar “la historia de la lucha en las edades pasadas”. Ela indicó: “En algunos casos cuando he encontrado que un historiador había reunido los hechos y presentado en pocas línea un claro conjunto del asunto, o agrupado los detalles en forma conveniente, he reproducido sus palabras, no tanto para citar a esos escritores como autoridades, sino porque sus palabras resumían adecuadamente el asunto. Y al referir los casos y puntos de vista de quienes siguen adelante con la obra de reforma en nuestro tiempo, me he valido en forma similar de las obras que han publicado”.
  8. Distinguiendo entre lo sagrado y lo común.
    1. Los profetas obviamente mezclan información común, de todos los días, con el mensaje divino. Cuando Pablo se refería con aprecio a contemporáneos, ese no era el mensaje divino. Cuando leemos la genealogía de las familias de Israel desde Adán, estamos leyendo información histórica común, no un mensaje dado por revelación.
    2. Elena de White reconoció la distinción entre información ordinaria y el mensaje divino: “Hay oportunidades cuando deben declararse cosas comunes y se debe dar información que ha pasado de un obrero a otro. Tales palabras, tal información, no son dadas bajo la inspiración especial del Espíritu de Dios. Se hacen preguntas a veces que no tienen nada que ver con temas religiosos, y esas preguntas deben ser contestadas. Conversamos acerca de casa y tierra, transacciones comerciales y ubicación para nuestras instituciones, sus ventajas y desventajas” (Ej. Acotación sobre números de camas en el Sanatorio de Paradise Valley ella claramente dice que no fue dada por revelación del Señor simplemente como una opinión humana).

Reglas Básicas de Interpretación- Internas.

  1. Regla Uno: Reconocer que la Biblia y los escritos de Elena de White fueron el producto de la inspiración del pensamiento, no de la inspiración verbal.
  2. Regla Dos: Reconocer que algunas definiciones de palabras pueden cambiar a medida que pasa el tiempo.
  3. Regla Tres: Comprender el uso de la hipérbole (uso de la exageración). Juan 21:25. Elena de White usó por lo menos cinco veces la relación de 1 en 20, y al menos veintiún veces la relación 1 en 100.
  4. Regla Cuatro: Comprender el significado en la cual se usa una determinada palabra. Ej. el uso de la palabra Psicología y de la televisión.
  5. Regla Cinco: Reconocer la posibilidad de expresiones imprecisas.
  6. Regla Seis: Examinar cuidadosamente el contexto inmediato para aclarar una expresión que, a primera vista, parece problemática. Ej. La expresión de que no se debe enseñar a las gentes a decir o sentir que están salvos. También la aseveración de que es un “pecado reírse”.
  7. Regla Siete: Reconocer que el significado de una palabra puede cambiar cuando se la usa en un contexto nuevo. Ej. “Puerta cerrada” y “oficina”.
  8. Regla Ocho: Reconocer que en toda comunicación se encuentra el desafío de la semántica.

Reglas Básica de Interpretación- Externas.

  1. Regla Uno: Incluya todo lo que el profeta ha dicho sobre el tema bajo discusión antes de llegar a una conclusión.
  2. Regla Dos: Cada declaración debe entenderse dentro de su contexto histórico. Deben estudiarse el tiempo, el lugar y las circunstancias bajo las cuales se hizo esa declaración a fin de comprender su significado.
  3. Regla Tres: Debe reconocerse el principio implícito de cada declaración de consejo o instrucción a fin de comprender su relevancia para quienes viven en tiempos o lugares diferentes.
  4. Regla Cuatro: Debemos usar el sentido común y una razón santificada cuando analizamos la diferencia entre principios y normas o reglas.
  5. Regla Cinco: Debemos estar seguros que las supuestas citas han sido realmente escritas por el autor a quien se las atribuyen.
  6. Regla Seis: Debemos conceder que los autores, incluso los profetas, aunque no se contradigan a sí mismos, pasan por el proceso de maduración, en el que la verdad se revela ante ellos sólo en forma tan rápida como son capaces de comprenderla.
  7. Regla Siete: En algunos casos, una persona debe comprender la experiencia de un evento, ya sea directa o indirectamente, antes de entender la verdad del evento.
  8. Regla Ocho: No todo lo que está en la Biblia o en los escritos de Elena de White puede entenderse a primera vista, o aun después de años de estudio.